PROTAGONISTAS
Demin Martnez del PRO

“Cuando Cristina habló de mi carta, me temblaron las piernas”

Demián Martínez Naya milita en el PRO y en su video del regreso, la Presidenta mencionó su misiva.

Deseo. Quiere ser diputado o legislador. Lo tentaron para sumarse a La Cámpora pero aún elige el PRO.
| Gaston Renis

“¡Vos sos del PRO pero te hiciste conocido gracias a Cristina!”, le dice alguien que pasa al lado suyo. Demián se queda callado y con una sonrisa cómplice continúa posando para la foto que ilustra esta nota. Definitivamente, este año su vida cambió con dos hechos que —confesará el militante de PRO— jamás pensó que le podían ocurrir.

Primero fue noticia cuando en la marcha del #18A se interpuso en las puertas del Congreso para que los manifestantes no ingresaran. Ese día lo corrieron, le pegaron y lo dejaron lastimado. En aquel momento, cuando la Presidenta se enteró de lo ocurrido, se puso en contacto con él y lo recibió en la Casa Rosada. Esta semana, en su regreso tras un mes de reposo médico, la Presidenta, entre cientos de cartas recibidas, mencionó la de este joven militante de 24 años quien sintió ganas, aún siendo de un partido opositor, de desearle una pronta recuperación. “Llegué a mi casa, me fui a mi cuarto y puse el video.

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Cuando escuché que Cristina me nombraba me emocioné, me temblaban las piernas”, comenta Demián Martínez Anaya a PERFIL a la salida de CN23 donde el jueves realizó una nota conjunta con Federico García Caffi, el otro militante —de La Cámpora— que también fue mencionado por la Presidenta en el mencionado video. “Fue increíble que me hablara a mí directamente por mi nombre —dice emocionado— y en su primera aparición pública. Me preocupé cuando escuché lo que le pasó. La salud de un presidente, sea del partido que sea, es importante y que un gobierno esté acéfalo no es bueno para nadie. Me senté un día en el living de casa a escribir la carta.

Antes se la mostré a mi mamá y luego fui yo a llevarla personalmente a la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación. Le pedí que se cuidara, que piense que tiene un nieto, ya que él ya no cuenta con su abuelo. Le hablé de Florencia, su hija. De ella me destacan siempre lo buena persona que es, siempre recibo elogios de las actividades que realiza. Ahora estoy esperando que me conteste, como dijo. Sería algo muy lindo”.

—¿Te dijeron algo desde el macrismo por la carta?
—No, seguramente la semana que viene nos juntemos. Nuestro espacio es muy abierto. Cuando fue lo de la golpiza, me reuní con Macri.

—¿Y cuando fuiste a ver a la Presidenta...?
—Para nada. Me dijo que siga así y que nunca deje de capacitarme y estudiar si quiero dedicarme a la gestión pública. En el gobierno de la Ciudad se alienta todo el tiempo a compartir las ideas, por más que seas de otra agrupación política.

—¿Te llamaron de la Cámpora ?
—Sí, dos veces creyendo que por pensar igual en algunas cosas, yo estaba equivocado de partido (risas). También recibí mensajes de otros sectores que decían que me tendrían que haber pegado más (el día de la marcha del 18A). Hay gente que no aprende más. Vos tenés que pensar que el que está al lado tuyo es tu hermano. La que entra al quirófano no es la Presidenta, es tu hermana. ¿Cómo le vas a desear el mal?

—¿Qué impresión te quedó luego de la reunión con ella?
—Me gusta su personalidad, su manejo político. Es la mejor mujer política en la historia de este país. Estaba vestida de negro, nos saludó con un beso, fue super afectiva... Le pudimos reprochar algunas cosas (N. de la R.: fue con otro militante del PRO) como que no recibiera a Macri y nos dijo que hablaban cuando era necesario. Nos contó que su hermana era su mejor amiga y confidente. También que en el colegio Máximo no era bueno en los deportes y por eso ella fue a hablar con el profe de educación física y le dijo: “Máximo no hace la vertical, yo no la hago, mi marido que es gobernador tampoco pero ¿cuántos de estos chicos saben quien es el presidente de la Nación, el secretario de Derechos Humanos, el jefe de gabinete...? El lo sabe.”

—¿Qué más recordás?
—Qué tenía Clarín en primer lugar arriba de la mesa. Le dije: “¿Lee Clarín?”. “¡Estoy obligada a leer todos los diarios!”, me contestó. También me llamó la atención su gentileza, nos sirvió canela ella misma en el café. Algo que me pareció muy lindo es que tiene una mesa con rosarios de las víctimas que hubo durante el kirchnerismo: desde Axel Blumberg en adelante, ya sea de accidentes ferroviarios, asesinatos...Ella es muy católica, los guarda todos, dice que tiene unos dos mil rosarios de todo tipo.