domingo 11 de abril del 2021
PROTAGONISTAS El socio local de Gamaleya
27-02-2021 03:52

Marcelo Figueiras es un empresario polifacético y asume un nuevo reto

El argentino que producirá en el país la vacuna Sputnik V tiene 57 años, siete hijos y es abuelo. Le gusta correr maratones, andar en moto y navegar.

27-02-2021 03:52

Es de los empresarios argentinos que utilizan las redes sociales como pocos pares lo hacen. Esto es, su familia, su equipo de trabajo, sus pasatiempos, y otras cuestiones de intimidad están exhibidas sin esos filtros que algún asesor –quizá– aconsejaría. Alguna vez consultado sobre esa apertura de su mundo privado en redes, Marcelo Figueiras miró con cierta sorpresa por el planteo. “¿Por qué no debería o por qué no podría?”, contestó. Obviamente hay varias respuestas básicas para responder a eso que muchos relacionistas públicos podrían dar. El empresario tiene una postura sobre eso y enumera: “Es mi familia, es mi vida, son mis amistades y es mi gente, ¿por qué ocultar, no?”.  

Mientras no cambie de postura o no pase a privado su perfil público en redes sociales, quienes no conozcan al titular de Laboratorios Richmond pueden recorrer y ver que además de una familia numerosa donde las mujeres son mayoría, es bastante social y sobre todo fan del deporte. Le gustan las motos y participó en varias maratones y hasta en un Ironman, una competición que requiere una preparación más prolongada. 

Según cómo se mire. Por mucho de todo esto, algunos conocen al Marcelo Figueiras empresario; otros más millennials como el padre de la modelo Ivana Figueiras; en el ámbito del Congreso Nacional, como el marido de la ahora ex legisladora María Laura Leguizamón; en un momento fue consuegro no oficial de Palito Ortega dado que su hija Ivana salía con Sebastián Ortega; y en el mundo deportivo, como el empresario que corre maratones. Es cierto que también quienes participaron y confiaron en ese proyecto mediático que creó y dirigió Jorge Lanata –el diario Crítica– tienen opiniones encontradas sobre el empresario farmacéutico. Según su propia explicación, él se sumó al medio cuando empezaba a zozobrar y el turbio Antonio Mata, socio de Lanata e integrante del Grupo Marsans, luego preso en España, ya hacía una de las suyas. Hay versiones que dicen –son versiones– que el hoy periodista del Grupo Clarín repetía a los periodistas que iban a reclamarle saldos adeudados: “Vayan a reclamarle a Figueiras”. De ahí que a todos los que salieron heridos de ese proyecto su apellido no les genera gran empatía. 

Boda demorada. Fuera de esta situación, sobre todo en la segunda mitad de los 2000, Figueiras fue uno de los empresarios que empezaron a tener un perfil más alto. Al menos mediático. Y el inicio de su relación con la entonces legisladora María Laura Leguizamón amplificó esa situación. Por entonces él estaba separado y ya tenía seis hijas mujeres; ella era madre de una hija que había tenido con un personaje pesado por ser el gran lobbista de Grupo Techint, Luis Betnaza. Pasado pisado y esa nueva pareja comenzó a circular en ese tipo de comidas para recaudar fondos para organizaciones varias. Figueiras y Leguizamón siempre ocuparon mesas centrales y en algunas de esas cenas, incluso, el empresario fue de los que pujaban en los remates para que ese momento no exhibiera lo difícil que es para algunos de sus pares abrir la billetera para pagar un poco más por un objeto que quizá no lo valga. 

La fiesta de casamiento de esta pareja puede citarse como el punto máximo de “su vidriera”. Ese noviembre de 2013, el ingreso al Yacht Club de Puerto Madero fue un desfile de políticos de varios espacios, banqueros, y empresarios. Esa boda tiene una historia particular: se iba a realizar meses antes de noviembre y en la mansión de San Isidro de Eduardo Eurnekian. Pero resultó que poco antes de eso, uno de los testigos y mejores amigos de Figueiras tuvo un accidente y perdió la vista. 

Alianza. Ayer Figueiras fue “el hombre del día” cuando se anunció que su empresa había cerrado un convenio de fabricación de las vacunas Sputnik V. El anuncio elevó la cotización de las acciones del laboratorio en casi un 30 por ciento. Desde Moscú, el empresario  igualmente explicó que este proceso llevará su tiempo. Esto es que recién en un plazo de 18 a 24 meses, Argentina estará en condiciones de fabricarla en Laboratorios Richmond.

En esta Nota