Si Justin Bieber es el niño rebelde, el demoledor serial de hoteles que no le importa trasnochar antes de su show –aún cuando su modo de vida rock star implique arrancar al otro día una hora más tarde–, los One Direction, el otro fenómeno teen mundial, se ubica en la vereda de enfrente: son correctos, visten bien, no destrozan los lugares por donde pasan y se van a dormir temprano antes de hacer sus presentaciones. One Direction, ya están en Buenos Aires y sus fans –en este caso al igual que con Justin– ya nos los han hecho saber.
Procedentes de la ciudad de Santiago de Chile, los cinco jóvenes que integran esta banda británica irlandesa, llegaron en la madrugada de ayer para brindar un concierto hoy por la noche y otro el domingo en el estadio de Vélez Sarsfield, en el marco de Where we Are Tour, la gira que los tiene tocando por varios puntos de Latinoamérica.
Fue a la 1:45 cuando el avión aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza y los One Direction fueron recibidos por alrededor de cuatro mil fans que los estaban esperando. Fue tanto el desborde de gente que el grupo tuvo que esperar dos horas para que estén dadas las medidas de seguridad y salir del lugar. Desde ahí se dirigieron a Sofitel, La Reserva, un exclusivo hotel ubicado en el kilómetro 61 de la Ruta 9, en la localidad de Los Cardales.
La estadía de la boy band tuvo que organizarse fuera de la Capital Federal a raíz de los antecedentes de disturbios perpetrados por Bieber y sus fanáticas. Allí, según trascendió, los jóvenes pidieron que les den chocolate caliente y café a las seguidoras que montaron guardia en el hotel. Pudo saber este diario que los chicos tenían intención ayer de salir a recorrer algunos puntos turísticos de Buenos Aires, pero ante la caótica postal de su llegada, sólo salieron por la mañana para ir a hacer la prueba de sonido al estadio José Amalfitani. En Perú, donde tocaron la semana pasada, el escenario fue otro y pudieron visitar las ruinas del Machu Picchu.
Buenos muchachos. One Direction se formó en 2010 y surgió del reality The X Factor. Si bien no fueron los ganadores del concurso, su productor Simon Cowell, consiguió un contrato para que grabaran un disco. Sus canciones treparon al tope de todos los rankings; en esta gira, han agotado todas las entradas en todos los países donde actuarán. En su recorrido artístico, Niall Horan, Louis Tomlinson, Harry Styles, Liam Payne y Zayn Malik, vendieron más de 15 millones de discos a nivel mundial y rompieron con un récord histórico que ni siquiera los Beatles pudieron adjudicarse: One Direction se convirtió en el primer grupo británico en debutar en el número 1 en EE.UU. con su primer disco.
Cultivadores de cierto perfil más bajo, ellos no ocultan su imagen de niños bien con buenos modales. Los críticos musicales aseguran que ya han desbancado a Justin, demostrando que todavía hay un lugar para los chicos bien vestidos, sanos, de clase media y amigos del pop. En varias oportunidades, cuando se les preguntó cuál era el secreto de su éxito, ellos manifestaron que siguen siendo ellos mismos. “Somos unos bromistas”, señalaron.
“Me encantan sus canciones, y además me divierten cierta inmadurez que los hace divertidos. Ellos pueden estar tocando y de repente ponerse a jugar con pistolas de agua arriba del escenario”, decía ayer a PERFIL Brunella, una fanática de 15 años quien confesaba, que no puede dormir desde hace unos días. Desde hace una semana, cientos de fans –se hacen llamar Directioners– acampan en las inmediaciones de Vélez para obtener un lugar privilegiado en el recital.
La apertura del estadio, tanto el sábado como el domingo, está prevista para las 16 horas. La gira de One Direction continúa el 6 de mayo en Uruguay. Luego, harán tres fechas en Brasil: el 8, 10 y 11 de este mes. Where We Are Tour finalizará el 5 de octubre en Miami, con más de 65 recitales en Europa, Estados Unidos, Canadá y América Latina