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PYMES / Lo digital como desafío y oportunidad
sábado 21 septiembre, 2019

Un click para producir

Los avances tecnológicos que día a día generan nuevas posibilidades de intercambio de bienes y servicios, acompañados por transformaciones en los hábitos culturales de las personas, se presentan como una oportunidad para los emprendedores y las PyMEs que, a pesar de un contexto que no siempre es el más favorable, enfrentan el desafío de innovar, crear y producir. Una oportunidad que va desde el repunte sostenido del sector informático a las nuevas alternativas para acceder al financiamiento on line.

Foto: Garantizar

Una de las características de nuestro país es su impulso por el emprendedurismo. Durante el siglo pasado, esta inercia generó empresas familiares, pequeños emprendimientos y novedosos proyectos, que con el tiempo se convirtieron en pujantes entidades. Muchas de ellas cuentan con un número reducido de empleados, lo que las convierte en pequeñas y medianas empresas (PyMEs), aquellas que conforman el sector más dinámico de la economía y que tienen el potencial de ser la nave insignia de un nuevo círculo virtuoso en la generación del desarrollo productivo sustentable del país.

Los avances tecnológicos, tanto en relación a la mayor diversidad y demanda de productos como a las nuevas herramientas en materia de financiamiento, han protegido y estimulado el impulso de miles de emprendedores y pequeños empresarios que siguen apostando a generar nuevos negocios.

Es así como el siglo XX trajo consigo un horizonte novedoso de producción, donde la industria del software avizora ser la gran protagonista de la economía de los próximos años. Si bien las PyMEs ya están incursionando en este rubro, el potencial del sector aún está por descubrirse.

 

SOFTWARE: UN SECTOR PYME

DINÁMICO Y CON POTENCIAL

Cuando se piensa en empresas, industrias y otras organizaciones de la economía, la idea más frecuente que se tiene de ellas es la de grandes estructuras con miles de empleados. Sin embargo, la realidad es diferente. Como señala la Organización Mundial del Comercio (OMC) en su “Informe sobre el Comercio Mundial 2016”, son precisamente estructuras más pequeñas las organizaciones que predominan en el mercado. Se las denominan PyMEs y representan el 95% de las empresas a nivel mundial.

En Argentina, según datos de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), actualmente las empresas con menos de 200 empleados representan el 99,4% (602.784) de las registradas en el país y generan el 65% del empleo privado formal.

Como correlato de la revolución tecnológica de fines del siglo XX, el sector de la economía argentina involucrado en la realización de software ha experimentado un crecimiento sostenido durante los últimos años. Como señala el “Reporte anual sobre el Sector de Software y Servicios Informáticos de la República Argentina”, elaborado por la Cámara de Empresas de Software y Servicios Informáticos (CESSI), entre 2007 y 2016 el número de empresas creció un 37%.

Para los emprendedores, este sector representa una oportunidad en constante crecimiento y una de sus características es el reducido número de trabajadores con el cual funcionan la mayoría de las PyMEs relacionadas a la informática. Tal como señala el informe mencionado, el 73% de las empresas son consideradas “micro” (cuentan con hasta 9 trabajadores), el 21% “pequeñas” (entre 10 y 49 trabajadores), el 4% “medianas” (entre 50 y 200 trabajadores) y solo el 2% “grandes” (más de 200 empleados). En definitiva, la industria del software es una industria PyME.

Al analizar la evolución que el sector tuvo desde 2009 hasta mediados de 2018, el informe del CESSI da cuenta del sostenido incremento, tanto en las ventas como en la generación de empleo. Por un lado, las ventas contabilizaron 9.476 millones de pesos corrientes en 2009, alcanzando los 92.355 millones en 2018, lo que significa un  crecimiento de 874% en menos de diez años.

Por otro lado, la generación de empleo que propició el desarrollo de este sector fue notable. En 2009, la incipiente producción de software y servicios informáticos en Argentina empleaba 69,4 mil personas registradas, pero casi diez años después, en 2018, la cifra aumentó a 101,7 mil, es decir, hubo un 46% de aumento. Si se lo toma anualmente, el crecimiento correspondió a una tasa anual acumulativa del 4,4%, un número más que significativo, sobre todo si se lo compara con el aumento del empleo registrado de todo el sector privado en esos años (11,4%) y la tasa anual acumulativa (1,2%).

 

LOS DESAFÍOS DEL SECTOR

La producción de nuevas tecnologías son un desafío para las PyMEs en Argentina. Si bien en el último tiempo la evolución del sector ha arrojado cifras alentadoras, los retos para los próximos años están a la vista. Producir tecnología demanda empleados calificados, los cuales, entre otras labores, se dedican a desarrollar software. Esta actividad, una de tantas que desarrolla el sector, representó el 56% de los ingresos desde el exterior, mientras que la venta de productos propios y servicios asociados significó el 25% de los ingresos durante 2017 y 2018.

Para representar los clientes usuales, el informe señala que, en el ciclo previo -2016 al 2017- el 35% de su facturación fue hacia los “servicios financieros”, el 12% de las ventas correspondió al propio sector (otras empresas de software) y el 11% al área de las telecomunicaciones.

Por otra parte, producir software demanda actualizarse constantemente. Las inversiones en investigación, desarrollo e innovación –lo que se conoce usualmente como I+D+i- suelen ser uno de los principales impedimentos para dinamizar la producción local, especialmente para las PyMEs. Según el informe del CESSI, durante 2018 el 70% de las empresas realizó inversiones en I+D+i, con una inversión promedio del 7,4% de la facturación del período.

Al revisar el destino de dicha inversión se puede observar que el 84% estuvo destinada al “desarrollo de nuevos productos”, el 49% a la “mejora de la calidad del desarrollo del software”, el 42% al “desarrollo de nuevos servicios”, pero apenas el 28% a la “mejora de la productividad”.

Como se sabe, la financiación es el motor de la producción. En el periodo 2017-2018, el 63% de las empresas del sector manifestó haber requerido financiamiento para solventar su capital de trabajo en general. Sin embargo, esta financiación no fue exclusiva, ya que la actualización tecnológica (32%), la capacitación del personal (22%), los recursos humanos en general (21%) y el desarrollo de nuevos mercados (20%), también estuvieron presentes. Lo cierto es que, en la actualidad, el 95% de la financiación proviene de recursos propios, lo que implica, en muchos casos, un impedimento para acelerar la producción, mejorar los procesos de desarrollo o incluso detectar nuevos mercados.

En este sentido, el comercio exterior es uno de los grandes desafíos para la industria informática local. En la actualidad, la mitad de los ingresos que recibe Argentina por la venta de lo que produce su industria del software provienen de un solo país, mientras que las demás naciones están por debajo del 10%. Así, entre 2017 y 2018 el principal destino exportable fue Estados Unidos con el 52% de los ingresos desde el exterior. Por su parte, los países latinoamericanos solo representaron el 35% de las exportaciones, siendo Chile (8%), Uruguay (6%) y México (6%) las mayores fuentes de ingresos.

Estos datos nos revelan el escenario del presente pero también nos anticipan sobre el futuro. Si bien Argentina tiene un potencial emprendedor que avanza, al mismo tiempo necesita que los distintos actores que toman decisiones en el corto y el mediano plazo generen las condiciones necesarias para que lejos de detenerse, el desarrollo PyME se consolide y vuelva a crecer. Para ello, se vuelve imperioso desarrollar nuevas herramientas de financiamiento y estímulo, tanto públicas como privadas, que hagan girar la rueda. Mientras tanto, tal como demuestran los datos, las PyMEs siguen empujando.

 

Una nueva alternativa de financiamiento

En un contexto donde no sobran las posibilidades de acceder a herramientas de financiamiento en condiciones favorables, Garantizar SGR puso a disposición de los emprendedores y las PyMEs de todo el país el primer canal online para que monotributistas y responsables inscriptos puedan sacar un crédito en un banco digital con aval. El objetivo de la iniciativa consiste en generar un mecanismo ágil y beneficioso para todos aquellos que buscan y necesitan obtener un crédito.

De esta manera, mediante un trámite digital disponible las 24 horas del día, los interesados pueden realizar toda la gestión y el envío de documentación on-line para obtener hasta 100.000 pesos.

Garantizar SGR es la Sociedad de Garantía Recíproca líder del mercado, que cuenta con más de 20 años de experiencia en el financiamiento PyME y posee un monto de garantías vigentes de más de 20.000 millones de pesos. Para consultas o solicitud de créditos dirigirse a garantizar.com.ar/digital


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