Una nueva encuesta nacional de Giacobbe & Asociados muestra un escenario de fuerte polarización alrededor de Javier Milei y un extendido malestar respecto de la situación económica. El Presidente alcanza un 36% de imagen positiva, mientras que el 56% de los consultados declara una valoración negativa. Otro 6,9% lo califica de manera regular y 1,1% no responde o afirma no conocerlo.
El relevamiento fue realizado entre el 30 de septiembre y el 5 de octubre de 2026, sobre una muestra de 2.500 casos en todo el país mediante encuestas a dispositivos móviles. La consultora informa un margen de error de +/-2%.
Milei, con una brecha negativa de 20 puntos
El gráfico histórico incluido en el informe muestra que la imagen del Presidente atravesó oscilaciones importantes desde que comenzó su gestión. La valoración positiva había alcanzado un máximo cercano al 58,7% durante 2024, pero en la última medición se encuentra en 36%. Al mismo tiempo, la negativa avanzó hasta el 56%, dejando una diferencia de 20 puntos porcentuales entre ambos extremos.

La medición no pregunta intención de voto ni proyecta un eventual resultado electoral. Se concentra exclusivamente en la imagen de los principales dirigentes políticos y en la percepción de los encuestados sobre la situación económica y social del país.
En ese escenario, Milei continúa mostrando una base de valoración positiva significativa, aunque actualmente la opinión negativa resulta claramente mayoritaria.
Bullrich y Kicillof, muy cerca de Milei en imagen positiva
Cuando se compara al Presidente con otros dirigentes nacionales, las diferencias en imagen positiva son reducidas en los primeros lugares.
Patricia Bullrich registra 35,8% de valoración positiva, apenas dos décimas por debajo de Milei. Su imagen negativa alcanza el 48,9%, mientras que 9,2% la evalúa como regular.
Axel Kicillof, por su parte, obtiene un 35,6% de imagen positiva y un 52,9% de negativa, con 7,5% de respuestas regulares.
Más atrás aparece Cristina Kirchner, con 27,2% de valoración positiva, 16,6% regular y 52,9% negativa.

De esta manera, el estudio muestra que Milei, Bullrich y Kicillof están prácticamente igualados en términos de imagen positiva, aunque presentan diferencias más importantes cuando se observa el nivel de rechazo que genera cada uno.
Massa, Macri, Villarruel y Máximo Kirchner
En una segunda línea aparecen dirigentes con porcentajes de valoración positiva considerablemente menores.
Sergio Massa alcanza 17,7% de imagen positiva, frente a 56,6% negativa y 22,6% regular. Mauricio Macri registra 15% positiva, 51,6% negativa y 26,8% regular.
La vicepresidenta Victoria Villarruel aparece con 11,7% de imagen positiva, 19,9% regular y 54,2% negativa. Máximo Kirchner obtiene 11,5% positiva, 23,1% regular y 56,3% negativa.
Las cifras permiten observar un denominador común: todos los dirigentes incluidos en el cuadro tienen más imagen negativa que positiva.
El 54,7% dice que la economía empeora y lo está sufriendo
El diagnóstico económico aparece como uno de los datos más relevantes del informe.

Ante la pregunta “¿Cómo sentís que está la economía?”, un 54,7% respondió que está empeorando y que lo está sufriendo personalmente. Otro 2,7% considera que también está empeorando, aunque afirma que todavía no lo siente directamente. Sumadas ambas categorías, el 57,4% percibe un deterioro de la economía.
En el otro extremo, un 22% responde que está mejorando y que ya percibe esa mejora, mientras que otro 12,2% cree que mejora pero todavía no lo siente en su situación personal. En conjunto, un 34,2% observa una evolución favorable. El 7,6% considera que la economía está estancada y solo 0,8% no respondió.
El diseño de la pregunta permite diferenciar entre la percepción general de la economía y el efecto que cada entrevistado siente en su propia situación, un elemento que amplía la lectura del resultado.
Una sociedad dividida sobre qué “tratamiento” necesita el país
Giacobbe incorporó además una pregunta metafórica para medir la predisposición social frente a distintas formas de afrontar los problemas nacionales.
“Si la Argentina fuera una persona enferma que está en un hospital, ¿qué tipo de tratamiento creés que necesita?”, planteó el cuestionario.
El 50,2% eligió “una cirugía urgente, drástica y dolorosa para extirpar el problema de raíz”.
Muy cerca, el 45,1% optó por “un tratamiento de cuidados intensivos, con asistencia y anestesia para que no sufra”. Otro 4,7% no respondió.
La distancia de apenas 5,1 puntos muestra una división mucho más equilibrada que la registrada en las preguntas de imagen o economía: prácticamente la mitad de los encuestados se inclina por una respuesta drástica, mientras la otra mitad prefiere un tratamiento que atenúe los costos del proceso.
Cómo se realizó la encuesta
El estudio tuvo alcance nacional y utilizó muestreo ajustado por cuotas de género, edad, nivel educativo, ingresos y regiones. Para la provincia de Buenos Aires se tomaron en cuenta las secciones electorales y, para la Ciudad de Buenos Aires, las comunas.
La muestra fue de 2.500 casos, con un margen de error informado de +/-2%, y el trabajo de campo se realizó entre el 30 de septiembre y el 5 de octubre.
El cuadro general que surge de la medición combina tres elementos: una imagen presidencial con predominio de las valoraciones negativas, una percepción mayoritariamente adversa de la economía y una sociedad prácticamente dividida respecto de cuán drástico debería ser el tratamiento para enfrentar los problemas del país.