La expectativa por la semifinal del Mundial 2026 entre Argentina e Inglaterra no solo se vive en el plano futbolístico. En las horas previas al encuentro, varios astrólogos y tarotistas difundieron sus análisis sobre el partido y coincidieron en un punto: esperan un duelo muy parejo, con un desenlace que podría definirse por detalles.
Uno de los pronósticos que más repercusión generó fue el del astrólogo Juan Cruz Sirius, quien aseguró que las cartas astrales muestran un encuentro equilibrado, aunque con una leve ventaja para la Selección argentina. Incluso, se animó a anticipar momentos clave del partido que despertaron el interés de los hinchas en las redes sociales.
Por su parte, Federico Pertusati, otro de los astrólogos que suele analizar encuentros de la Albiceleste, sostuvo que Inglaterra será “la prueba más difícil” que enfrentará el equipo de Lionel Scaloni en este Mundial. Sin embargo, señaló que Argentina tendría posibilidades de avanzar si logra imponerse en los momentos decisivos del partido.
En tanto, el astrólogo Giorgio Armas describió un panorama cargado de tensión y advirtió que el encuentro podría tener pasajes de sufrimiento para la Selección. Según su interpretación, el desarrollo sería cambiante y no descartó que la clasificación se defina en los minutos finales o incluso mediante una definición por penales.
También se conocieron las predicciones de distintas tarotistas, quienes coincidieron en que será un partido de alta intensidad emocional. Algunas interpretaciones sostienen que Argentina cuenta con energías favorables para acceder a la final, mientras que otras remarcan que el resultado dependerá de mantener la calma en los momentos de mayor presión.
Si bien este tipo de pronósticos generan curiosidad entre los fanáticos, es importante recordar que la astrología no cuenta con respaldo científico para predecir resultados deportivos y sus interpretaciones forman parte de creencias personales y prácticas esotéricas.
Con el pitazo inicial cada vez más cerca, las predicciones astrológicas suman un ingrediente extra a un clásico cargado de historia, aunque el resultado definitivo, como siempre, se conocerá únicamente cuando la pelota empiece a rodar.