Uno de cada cuatro pacientes ingresados a una sala de terapia intensiva contraerá una infección durante su estadía en el hospital.
Este evento adverso podría evitarse si el personal sanitario adoptara una medida tan sencilla como eficaz: lavarse correctamente las manos. Pero, aunque se trata de una práctica de bajo costo, tiene poca adhesión entre los profesionales de la salud.
Un flamante estudio realizado en el país reveló que el 43% de los médicos y las enfermeras no cumple con la recomendación de higienizarse las manos en los cinco momentos claves que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), deberían hacerlo: antes y después de tocar a un paciente, luego de un riesgo de exposición a fluidos corporales, antes de una tarea aséptica, y tras del contacto con el entorno del paciente.