SALUD
AVANCE MÉDICO

Cáncer de pulmón: descubren que un medicamento puede frenar el avance de la enfermedad durante años

Un estudio de seguimiento a largo plazo mostró que más de la mitad de los pacientes con cáncer de pulmón avanzado ALK positivo permanecieron vivos y sin progresión de la enfermedad tras siete años de tratamiento con lorlatinib.

Cáncer de pulmón
Cáncer de pulmón | Imagen ilustrativa Perfil

El cáncer de pulmón continúa siendo una de las principales causas de muerte por cáncer en el mundo y representa un enorme desafío para los sistemas de salud. Sin embargo, los avances en medicina de precisión están cambiando el pronóstico de algunos pacientes gracias al desarrollo de terapias dirigidas.

Crecen los casos de hepatitis A en Argentina y detectan hepatitis E en aguas residuales del AMBA

Nuevos resultados del estudio de fase 3 CROWN revelaron datos alentadores sobre lorlatinib, un tratamiento destinado a personas con cáncer de pulmón de células no pequeñas (CPCNP) avanzado o metastásico positivo para ALK, una alteración genética presente en un pequeño porcentaje de los casos.

Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Hoy más que nunca Suscribite

Estudio CROWN: resultados históricos a siete años

Según el seguimiento presentado por los investigadores, los pacientes tratados con lorlatinib tuvieron una probabilidad del 55% de permanecer vivos sin progresión de la enfermedad después de siete años. Además, la mediana de supervivencia libre de progresión todavía no había sido alcanzada, lo que indica un beneficio sostenido en el tiempo.

Cáncer de pulmón

Los especialistas destacaron que estos resultados son poco frecuentes en pacientes con cáncer de pulmón avanzado, una enfermedad que históricamente suele presentar recaídas y progresión en períodos mucho más cortos.

Qué es el cáncer de pulmón ALK positivo

El cáncer de pulmón de células no pequeñas representa aproximadamente el 80% de todos los cánceres de pulmón. Dentro de este grupo, entre el 3% y el 5% de los pacientes presentan una alteración genética denominada ALK (quinasa de linfoma anaplásico).

Esta mutación impulsa el crecimiento de las células tumorales y requiere tratamientos específicos capaces de bloquear la actividad de la proteína responsable del desarrollo del cáncer.

Cómo actúa lorlatinib contra el cáncer

Lorlatinib es un inhibidor de ALK de tercera generación diseñado para combatir mutaciones que generan resistencia a tratamientos anteriores. Su principal ventaja es que puede actuar sobre diferentes alteraciones tumorales que aparecen durante la evolución de la enfermedad.

Cómo funcionará el nuevo sistema digital para retirar medicamentos en las farmacias

Además, el medicamento posee la capacidad de atravesar la barrera hematoencefálica, una característica fundamental para combatir tumores que se diseminan al cerebro, una complicación frecuente en este tipo de pacientes.

Uno de los hallazgos más destacados del estudio fue el impacto del tratamiento sobre la progresión intracraneal. Los investigadores informaron que lorlatinib redujo en un 94% el riesgo de desarrollar progresión cerebral.

Asimismo, no se registraron nuevos eventos de progresión intracraneal después de los primeros 30 meses de tratamiento, un dato considerado especialmente relevante debido a que cerca del 45% de los pacientes con CPCNP ALK positivo avanzado desarrollan metástasis cerebrales dentro de los dos años posteriores al diagnóstico.

Los resultados mostraron que el perfil de seguridad de lorlatinib se mantuvo consistente con estudios previos y no aparecieron nuevas señales de riesgo. Entre los efectos adversos más frecuentes se observaron edema, aumento de peso, neuropatía periférica, hipertensión, alteraciones cognitivas, dolor de cabeza y cambios en los niveles de colesterol y triglicéridos.

Aunque se registraron eventos adversos graves en algunos pacientes, solo el 5% debió suspender el tratamiento de forma permanente, y no se reportaron nuevas interrupciones relacionadas con la medicación después de los primeros 26 meses de seguimiento.

LV/ff