El 12 de marzo se conmemora el Día Mundial del Riñón, una fecha establecida para concientizar sobre la importancia de la detección temprana de patologías que afectan la función renal. Argentina ofrece estadísticas que indican que aproximadamente el 10% de la población presenta algún tipo de complicación en estos órganos.
Según la Dra. Viviana Cantarutti, médica clínica de la obra social OSPEDYC, esta jornada busca poner el foco en la prevención. Agregó que la salud renal es un aspecto crítico del bienestar general que suele pasar desapercibido.
Altamente relevante, los riñones cumplen tareas esenciales para el funcionamiento del organismo, como filtrar la sangre de forma continua para eliminar desechos y el exceso de agua mediante la orina.
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Estos órganos también mantienen el equilibrio de sales y minerales y producen hormonas que regulan la presión arterial y la formación de glóbulos rojos en el correcto funcionamiento del organismo.

En este sentido, Cantarutti remarcó que la mayoría de las afecciones renales progresan de manera silenciosa. En sus etapas iniciales no suelen dar síntomas claros, por lo que el chequeo médico resulta la única herramienta efectiva para identificar fallas antes de que el cuadro clínico se vuelva crítico.
Cuáles son los factores de riesgo y síntomas de la insuficiencia renal
Existen grupos poblacionales con mayor predisposición a desarrollar insuficiencia renal crónica. Las personas que padecen diabetes, hipertensión arterial o enfermedades cardiovasculares presentan un riesgo elevado, al igual que quienes tienen antecedentes familiares de patologías renales. A su vez, influyen otros factores como la obesidad, el tabaquismo, el sedentarismo y el consumo prolongado de ciertos medicamentos, especialmente antiinflamatorios.
A nivel global, la enfermedad renal crónica afecta aproximadamente a 1 de cada 10 personas, según datos de la Organización Mundial de la Salud y de la International Society of Nephrology. En muchos casos se la conoce como una “enfermedad silenciosa”, porque puede avanzar durante años sin generar síntomas evidentes.
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Factores de riesgo más frecuentes
-Diabetes
-Hipertensión arterial.
-Enfermedades cardiovasculares.
-Antecedentes familiares de enfermedad renal.
-Obesidad y sedentarismo.
-Tabaquismo.
-Edad mayor a 60 años.
-Uso prolongado de ciertos medicamentos, como antiinflamatorios.
Síntomas posibles de insuficiencia renal
-Fatiga o cansancio extremo.
-Hinchazón en piernas, tobillos, manos o rostro.
-Cambios en la frecuencia o el color de la orina.
-Náuseas o vómitos persistentes.
-Picazón constante en la piel.
-Dificultad para respirar.
-Calambres musculares frecuentes.
-Pérdida de apetito o problemas para concentrarse.
“La detección temprana puede marcar la diferencia entre prevenir complicaciones o enfrentar un problema mayor”, afirmó Cantarutti. La especialista remarcó que incluso quienes se consideran sanos deberían realizarse al menos un análisis de sangre y orina una vez al año, estudios simples que permiten evaluar la función renal y detectar alteraciones antes.

Medidas de prevención y hábitos saludables
Los especialistas recomiendan mantener un peso saludable, seguir una alimentación equilibrada y realizar actividad física de manera regular, ya que el sedentarismo y el exceso de peso aumentan el riesgo de desarrollar enfermedades que afectan directamente a los riñones. Además, el control adecuado de enfermedades como la Hipertensión arterial y la Diabetes resulta fundamental para proteger la función renal. Estas patologías son responsables de casi dos tercios de los casos de enfermedad renal crónica a nivel mundial, según informes de la Organización Mundial de la Salud.
Hábitos recomendados para cuidar los riñones
-Mantener un peso corporal saludable.
-Realizar actividad física al menos 150 minutos por semana.
-Controlar periódicamente la presión arterial.
-Mantener niveles adecuados de glucosa en sangre.
-Reducir el consumo de sal y alimentos ultraprocesados.
-Beber suficiente agua durante el día.
-Evitar el tabaquismo.
-No automedicarse, especialmente con analgésicos o antiinflamatorios.
Los especialistas advierten que el uso frecuente o prolongado de ciertos medicamentos, en particular los antiinflamatorios, puede dañar progresivamente los riñones si no se utilizan bajo supervisión médica.
La función renal puede evaluarse mediante estudios de laboratorio simples, como análisis de sangre y orina, que permiten estimar la tasa de filtrado glomerular, un indicador clave del funcionamiento de los riñones.
MV