SALUD

El testigo de Jehová decidirá él mismo si recibe la transfusión

Despertó del coma, pero todavía no puede hablar. Su fe no le permite recibir sangre de terceros.

Pablo Albarracini, de 38 años, lucha por su vida.
| Clarín

Aunque ya despertó del coma, sigue en disputa la posibilidad de realizarle una transfusión de sangre al testigo de Jehová de 38 años que estuvo al borde de la muerte tras recibir varios disparos en un intento de robo. En tanto, su hermana contó cómo se encuentra mientras esperan que él mismo decida si acepta recibir la donación de sangre.

“Desde que despertó, todo ha ido para adelante y eso me llena de felicidad”, dijo Natalia Albarracini, hermana de Pablo, quien fue baleado en la cabeza y necesita una transfusión de sangre, a la que su religión se opone, informó Clarín.

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La vida de Pablo está ahora en sus propias manos: será él quien decida si acepta recibir esa transfusión de sangre, luego de la disputa entre su padre, Jorge, y su esposa. Sucede que su padre pidió a la Justicia que desconociera el mandato de la religión de su hijo y autorizara la transfusión para salvarle la vida. Mientras tanto, su mujer, también Testigo de Jehová logró impedir el procedimiento al presentar un documento escrito firmado por su marido en el que se negaba a recibir sangre ajena.

Según su hermana, Pablo (que despertó el sábado del coma), “reconoce a algunas personas y asiente con la cabeza, pero tiene una sonda en la boca que aún le impide hablar ”. Por eso es que todavía no pudo decidir sobre la transfusión de sangre, que le permitiría reponerse de una anemia severa.

“Ahora todo se va a dar muy lentamente”, remarcó Natalia, que ya había solicitado tranquilidad y unión familiar desde su muro en Facebook: “Despertó, sí... Pero este es el comienzo de una larga recuperación”.

La abogada del padre de Pablo, que no descartó recurrir ante la Corte Suprema en los próximos días, también reveló que los médicos pidieron que no lo presionen.