Cada comida, cada molécula de metal tóxico que respiramos, comemos o bebemos y la química que generan nuestros pensamientos pueden modificar la genética. A esto se lo denomina “ Epigenética”.
La Epigenética es el estudio de los mecanismos moleculares mediante los cuales el entorno controla la actividad génica. Se trata de un nuevo campo biológico que está desentrañando los misterios de cómo el entorno (la naturaleza) influye en el comportamiento de las células sin alterar el código genético. Es un campo que está revelando nuevos problemas en la naturaleza.
La epigenética es la ciencia que estudia lo que esta por encima de los genes. Literalmente, son proteínas que los recubren y los gobiernan. Un ejemplo claro, esta en los agrotóxicos que comemos junto con las frutas y verduras, el plomo que inhalamos en las ciudades por combustión de la nafta, o el mercurio que llega a nuestro cuerpo desde el pescado contaminado.
Estos químicos tienen la capacidad de aumentar la oxidación celular y producir mutaciones en el ADN. Así, participan del origen del cáncer, las enfermedades cardiovasculares y los accidentes cerebrovasculares.
Esta comprobado que compartimos el 99% de los genes con alguna raza de monos, como el chimpancé. Pero somos tan diferentes porque la evolución se produciría a nivel de la epigenética, las proteínas que modifican los genes, desde los estilos de vida que va teniendo cada ser viviente. Son modificaciones químicas del ADN que parten desde el medio ambiente llamadas acetilación, metilación, demetilación, o desacetilacion.
Todo lo ambiental impacta sobre cada núcleo celular en todo nuestro cuerpo: lo que respiramos por la contaminación del aire, lo que bebemos y comemos (agrotóxicos u hormonas sintéticas), y cada parte de mis hábitos, si camino o no, si me enojo, si fumo, si tomo alcohol o me drogo, si leo o escucho cosas negativas, todo llega al ADN y se puede modificar.
En esto se basa el nuevo concepto que hoy tenemos los médicos: “ somos la encarnación del ambiente”, como dice Bruce Lipton. Tanto es así que se habla de un sistema que engloba nuestros hábitos como “ Ambioma”. Al ambioma hoy lo estamos degenerando, por medio de la contaminación ambiental.
Si el medio ambiente puede modificar mis genes, entonces: “soy guardián de mi genoma”, por lo que podemos afirmar, que de mí depende que se exprese o no una enfermedad en mi cuerpo y también en el de mis hijos, por la enseñanza y las emociones que les trasmito a lo largo de la vida, aun dentro del embarazo.
Esta comprobado que en el tercer trimestre de embarazo, se trasmite la carga de stress. Por ejemplo, las embarazadas que cursaban el tercer trimestre y sobrevivieron al 11/09/2001, tuvieron hijos con características de stress muy similares al que se lo denomina Stress transgeneracional.
(*) M.N: 70.787, Médica Clínica UBA / Endocrinología UBA