La infertilidad es una enfermedad. Según la Organización Mundial de la Salud, consiste en la imposibilidad de llevar a término un embarazo. Para quienes la padecen, significa la postergación de formar una familia. Uno de los proyectos más hermosos que puede tener una pareja, que se frustra una y otra vez.
Este blog quiere hablar de eso. De pacientes, de proyectos, y de la idea de que esta enfermedad sea reconocida y contemplada como tal en el Plan Médico Obligatorio. Porque en nuestro país, salvo excepciones, ni las Obras Sociales, ni las empresas de medicina prepaga, ni el Sistema Público de Salud, cubren los tratamientos.
Un tratamiento de alta complejidad cuesta alrededor de 30 mil pesos. Dinero que no está al alcance de todos y que no garantiza un resultado exitoso. Cada tratamiento significa una oportunidad de alcanzar el sueño, que a veces se concreta, pero que muchas otras veces se frustra.