La privatización de Transener tuvo su primer movimiento relevante apenas un par de meses más tarde del cambio de manos. Edison Energía, propiedad de los hermanos Jorge y Patricio Neuss, junto con Genneia, asumieron la conducción de la transportadora luego de adquirir por US$ 356,1 millones el 50% de Citelec, sociedad que controla el 26,3% de Transener.
Tras tomar el control de la compañía, los nuevos accionistas accedieron a una distribución de dividendos correspondientes a ganancias acumuladas de ejercicios anteriores que, según fuentes con conocimiento del caso, había quedado expresamente definido en el proceso de licitación. El monto percibido equivale a alrededor de US$ 44 millones, según la información disponible sobre la operación.

Vale mencionar que, en mayo de 2026, Edison Energía, vinculada a los hermanos Neuss, y Genneia compraron el paquete accionario en Citelec por US$ 356 millones, equivalentes a unos $516.000 millones al tipo de cambio de ese momento.
Kicillof criticó las privatizaciones de empresas públicas que impulsa Milei
Tres meses después, en agosto, Transener distribuyó $253.000 millones en dividendos, un reparto que ya había sido acordado antes de concretarse la venta. De ese monto, unos US$ 89 millones correspondieron a Citelec: aproximadamente US$ 44,5 millones fueron para Pampa Energía y los otros US$ 44,5 millones quedaron para dividir entre Edison y Genneia (algo así como 22 millones de dólares para cada empresa)
Del 48% restante, una parte irá para para los Fondos de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES -que tiene un 19% Transener- y el resto, para los accionistas que tienen participación en la Bolsa, según detalla el medio especializado Econo Journal.
El gobierno de Javier Milei puso en marcha a fines de 2025 la venta de la participación estatal en Transener, la principal operadora del sistema de transporte de energía eléctrica, que abarca 85% de la red nacional de alta tensión.
La decisión de vender la participación de Enarsa en Transener fue parte del programa de privatizaciones que lleva adelante el gobierno de Jaiver Milei y con el objetivo de retirar al Estado de una participación accionaria en una empresa que considera apta para quedar bajo control privado.
Vale recordar que la privatización ya había sido analizada durante la gestión de Mauricio Macri en tanto la empresa es una pieza clave del sistema eléctrico porque opera más de 12.000 kilómetros de líneas de alta tensión que conectan la generación de energía con las redes de distribución.
Más información sobre lo que ocurrió en Transener
Econo Journal suma más información sobre lo ocurrido en Transener. Según este portal, la decisión de repartir ese dinero estaba prevista desde abril y era parte de una movida que impulsaba el propio gobierno de Javier Milei con el fin de maximizar el valor de venta conseguido por la privatización de la participación accionaria del 50% que Enarsa tenía en la empresa.

Durante los primeros meses de este año se estudió la opción de que Transener distribuyera una porción de sus fondos acumulados, pero Tristán Socas, presidente de Enarsa y representante del Estado argentino en el Directorio de Transener, habría sido quien habría sugerido postergar la liquidación hasta que terminara el proceso de privatización, indica el medio antes citado.
El plan del Gobierno para ceder el control operativo de Fabricaciones Militares
Econo Journal detalla que Citilec recibirá 89 millones de dólares, de los cuales, aproximadamente 44,5 millones serían para Pampa Energía y el resto se dividirá entre Genneia y Edison Energía.
Transener y un reparto de dividendos polémico
Transener SA es la Compañía de Transporte de Energía Eléctrica en Alta Tensión, un actor destacado en el servicio público de transporte de energía eléctrica en extra alta tensión en la República Argentina.
Como operadora de la red nacional, posee aproximadamente 12.400 kilómetros de líneas de transmisión y 60 estaciones transformadoras. Además, controla a su subsidiaria Transba S.A., que opera unos 6.988 kilómetros adicionales de líneas y 113 estaciones transformadoras en la provincia de Buenos Aires.
El reparto de dividendos apenas tres meses después de concretada la compra es una situación poco habitual, sobre todo por la magnitud del monto distribuido. Sin embargo, la operación estaba contemplada en las condiciones de la licitación y era conocida por todos los oferentes, por lo que no hubo una asimetría de información ni un beneficio oculto para los compradores. En los hechos, esa expectativa de cobro volvió más atractivo el activo y ayudó a sostener un precio de venta elevado para el Estado. Al mismo tiempo, el dividendo refleja la mejora de los resultados de Transener tras la recomposición tarifaria: una parte de esa mayor rentabilidad terminó capturada por el sector público a través del precio obtenido en la privatización y otra quedó en manos de los nuevos accionistas, que asumieron el riesgo empresario.
lr