SOCIEDAD
El sueo a medias del Che

A través de los votos, América Latina giró a la izquierda

Con tendencias radicales o moderadas, la izquierda gobierna en varios países. Excluyen a la Argentina kirchnerista. "El Che no fracasó. Las revoluciones son aún posibles", afirmó la hija del Che.

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| Cedoc

La Habana - Cuatro décadas después de la muerte de Ernesto Che Guevara, América Latina giró a la izquierda con gobiernos instalados por la vía electoral y no a través de la lucha armada, como era su sueño en los años 60 y de cuya inspiración quedan pocos grupos guerrilleros activos.

Convencido de que a fuerza de ideales y fusil se liberaría a los marginados, el revolucionario argentino-cubano persiguió un proyecto que combatía la hegemonía de Estados Unidos, defendía un internacionalismo latinoamericano y proponía la creación de un "hombre nuevo".

Sus críticos destacan sus fracasos y el franco declive en que entró el guevarismo en los años 80; pero para sus seguidores, el pensamiento de Guevara está más vivo que nunca.

"La presencia del Che en América Latina es más profunda y real que en aquella época. Se está dando algo que entonces no imaginamos posible; un sueño: que haya múltiples formas de socialismo. El habría saludado lo de Venezuela, Bolivia, Brasil, Nicaragua, Uruguay, Ecuador", dijo el presidente del Parlamento cubano, Ricardo Alarcón.

Aunque con tendencias diferenciadas -desde radicales a moderadas-, la izquierda llegó al poder en varios países de América Latina, con desafíos al histórico intervencionismo estadounidense, contra el que Guevara luchó.

Los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez, y de Bolivia, Evo Morales, evocan al ex guerrillero en sus discursos; y cuando ganó la Presidencia de Ecuador, Rafael Correa proclamó un "hasta la victoria siempre", el lema del Che.

Una de las pocas guerrillas guevaristas que aún operan en América Latina es el Ejército de Liberación Nacional (ELN) de Colombia, surgido en 1964 y que dialoga desde hace dos años con el gobierno de ese país en busca de un plan de paz.

En México, por su parte, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (ELZN), pintó en paredes el rostro del Che junto al de Emiliano Zapata cuando se alzó en armas en Chiapas en 1994, y hoy explora la posibilidad de lidiar en la arena política bajo la dirección del subcomandante Marcos.

El Ejército Popular Revolucionario (EPR), que nació en 1996 derivado de guerrillas de los 60 y 70 y que opera en el sur de México, estuvo largo tiempo sin acciones, hasta que en julio y septiembre pasado atacó varios gasoductos.

Grupos como el peruano Movimiento Revolucionario Tupac Amaru (MRTA) están desarticulados, y otros que eclosionaron en las décadas DEL 60 y 70 contra dictaduras o gobiernos de derecha apoyados por Washington, abandonaron las armas y se integraron a la vida civil o política tras el fin de la guerra fría o las dictaduras militares.

"El Che no fracasó. Los pueblos se cansan. Las revoluciones son aún posibles", dijo su hija Aleida Guevara March. Aunque los socialistas no han podido crear "muchos Vietnam", advirtió que Estados Unidos "empezó a construir los propios".

Tras luchar en Cuba junto a Fidel Castro hasta el triunfo de enero de 1959, el Che buscó concretar el "Proyecto Andino": desencadenar la revolución en América Latina con una "columna madre" de combatientes de varios países, que luego extenderían el movimiento insurgente a toda la región.

Acusada de exportar su revolución, Cuba prestó ayuda política y militar desde 1962 a organizaciones izquierdistas en toda América Latina, con la excepción de México.

Dirigentes de Chile, Perú, Venezuela, Nicaragua, Uruguay, Colombia, Guatemala, Argentina y otros países llegaban a La Habana con planes revolucionarios a entrevistarse con Castro y Guevara.

Para las misiones del Che, preparadas por el comandante Manuel Piñeiro "Barbarroja", el gobierno cubano entrenó tropas, le facilitó información, pasaportes e identidades falsas y hasta transformaciones físicas.

Luego de fracasar en el Congo, el Che fue tras su proyecto continental empezando por Bolivia, adonde llegó en noviembre de 1966 para dirigir una guerrilla rural, aniquilada en menos de un año por tropas bolivianas entrenadas por asesores de Estados Unidos.

Acorralado y sin respaldo popular, el 8 de octubre Guevara fue capturado y ejecutado al día siguiente por un soldado que cumplía órdenes superiores, en el poblado de La Higuera, sin poder concretar su sueño de instaurar el socialismo mediante la creación de "dos, tres, muchos Vietnam" en América Latina.