Al menos 400 mil alumnos de las escuelas de la provincia de Buenos Aires que perdieron dos semanas de clases debido al paro de porteros y auxiliares de cocina deberán realizar más tarea en sus hogares, según una medida adoptada por la Dirección General de Educación y Cultura bonaerense.
Según se informó, la mencionada norma tiene el objetivo de recuperar el tiempo y cumplir con los contenidos programáticos ya que los estudiantes perdieron dos semanas debido a las medidas de fuerza.
El subsecretario de Educación bonaerense, Eduardo Dillon, explicó que se resolvió que los docentes "organicen actividades con ejercitaciones para los hogares con la idea de ayudar a prevenir todo aquello que pudiera visualizarse como una consecuencia negativa de la falta de aprendizaje y moderar los efectos de esta situación".
Los casi 400 mil estudiantes se quedaron sin clases durante dos semanas, debido al paro dispuesto por porteros y auxiliares de cocina que reclamaban una recomposición salarial de 120 pesos.
El pasado viernes el Ministerio de Trabajo bonaerense dictó la conciliación obligatoria en el conflicto y desde el lunes debería estar garantizado el normal dictado de clases en los establecimientos.
"Los docentes van bien con los programas", afirmó Dillon, a la vez que descartó que vayan a eliminarse contenidos previstos por la planificación anual.
"Vamos a jerarquizar y establecer prioridades entre los temas que se deben ver en la clase o se pueden trabajar en forma extra escolar", concluyó el subsecretario.