Mientras que en Brasil reina el optimismo, los argentinos son los que menos fe tienen en el futuro del país. Por lo menos así lo indica la última encuesta que Latinobarómetro realizó en base a más de 20.200 encuestas a personas de 18 países de América Latina.
Mientras que en Argentina no se tiene mucha fe en el futuro, a nivel individual los encuestados aseguraron estar convencidos de que la que se transita es la dirección correcta. “En Argentina", dijeron encuestadores al diario español El País, "es posible creer que una cosa es la sociedad y cada cual, y otra es la manera como funciona el país”.
“Al parecer los argentinos creen en esa separación, que hace posible que el país se recupere de sus crisis gracias al esfuerzo individual más que colectivo", completa el informe.
La alegría es brasileña. En general, los latinoamericanos ven mejor a sus países de lo que los veían hace cinco años atrás, y como los estados se vieron reforzados por las crisis y los gobiernos que se encuentran en el poder, hay más personas que creen que el bienestar de la mayoría depende del poder de gestión del Estado. Sin embargo, hay un pueblo que siempre ocupa el primer lugar en lo que a optimismo se refiere: Brasil.
Los brasileños, acorde a la tendencia que marca el último lustro, son los que más creen que sus vidas y las de sus familias progresarán. Además, están convencidos de que el país va en la dirección acertada. Los brasileños y sus escoltas, los chilenos, están entre los más equilibrados al momento de valorar positivamente la marcha de sus vidas, la de su sociedad y el mundo.
Marcador global. Quienes han podido repuntar la imagen de su país son los estadounidenses, luego del final de la era Bush y gracias al efecto Obama. La imagen positiva de Estados Unidos alcanza el 74%, la más alta desde que comenzó a medirse en 1997. Detrás de los Estados Unidos se encuentra España, y en tercer lugar está Japón.