Empanadas, pastelitos y paraguas no desentonarían en el festejo de los dos siglos de la Revolución de Mayo. Pero algunas líneas de productos lanzadas para conmemorar el Bicentenario son tan sorprendentes, que obligan a plantearse cuál fue la estrategia de marketing con que fueron concebidas.
¿Qué pensaría Belgrano si viera los colores patrios plasmados en bombachas colaless, vedettinas y culottes? Esa es la propuesta de la marca Sol y Oro, que diseñó una exclusiva línea (a la que llamó “Argentina”) con equipos a rayas y lunares celestes y blancos, como para festejar el Bicentenario “en la intimidad”.
Este año se lanzarán, además, desde envases de pintura que aluden a 1810, hasta una línea de alfombras conmemorativas. La marca de cosmética Biferdil, por ejemplo, creó un shampoo y una crema de enjuague blancas y celestes, a beneficio del Hospital de Niños. Con el lema “una revolución para el transporte nacional”, la automotriz Scania lanzó una edición limitada de 200 vehículos bautizados “Camiones del Bicentenario”.
Para Marcelo Sorzana, director de la agencia de marketing y publicidad Surreal, “que una marca se asocie al Bicentenario, si no comunica habitualmente este tipo de valores, puede resultar kitsch”.
La nota completa, en la última edición de la Revista Noticias.