SOCIEDAD
"Hicimos todo lo que pudimos y ms", dijo

Cromañón: bombero reveló que no tenían suficientes equipos de respiración

Al declarar hoy, contó que además del caos propio de la situación él y sus compañeros sufrieron falta de equipamiento y capacitación.

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Uno de los primeros bomberos en llegar a Cromañón la noche de la tragedia desnudó hoy, ante el tribunal oral, las dificultades que debió sortear para socorrer a las víctimas, algunas propias del caos de la situación y otras estructurales, como la falta de equipamiento adecuado y suficiente para trabajar en una situación de crisis.

El cabo primero Luis Arecco reconoció que carecía de elementos para determinar qué tipo de material se estaba quemando, qué gases desprendía, e incluso admitió que no todos los integrantes de su dotación tenían equipos de respiración para operar en el lugar, a punto tal que él mismo y varios de sus compañeros sufrieron daños de diversa gravedad.

El oficial de bomberos sostuvo que esa fuerza "no tiene elementos para determinar de qué es el humo" y, concretamente, ante una pregunta de las querellas, especificó que no está en condiciones de determinar si lo que entró en combustión es "poliuretano", el elemento que desprendió gases de cianuro que causaron la tragedia.

Pero su descripción de las carencias fue más allá: describió que los bomberos operan con "linternas comunes" que ellos mismos compran porque la fuerza no se las provee, que no cuentan con "instrucción para saber qué se está quemando", que no realizaron "simulacros de incendio" en locales como Cromañón y que "no había suficientes (equipos de respiración) para todos".

De hecho, dos de esos equipos con los que bomberos ingresaron al boliche fueron dañados "involuntariamente por las víctimas en su desesperación", por lo que debieron continuar con las tareas de rescate desprovistos de ese elemento de seguridad.

Arecco es uno de los tres bomberos cuya declaración está prevista para la audiencia de hoy, y si bien su testimonio fue requerido para describir la situación en el momento de crisis, las preguntas de las querellas y las defensas parecieron apuntar a la construcción de una imputación contra las condiciones y las formas de trabajar en ese escenario.

El oficial describió cómo fue forzada la apertura del portón de salida alternativo –el que estaba cerrado con candado y alambres- y explicó que una vez conseguido ese objetivo, se topó con "una pila de unos dos metros de cuerpos apilados y entrelazados", presuntamente ya cadáveres.

Esa puerta fue abierta merced a la fuerza que empleó él y un grupo de más de 30 jóvenes sobrevivientes, ya que sólo se pudieron utilizar parcialmente herramientas como amoladoras y barretas, pues las manos y cabezas de quienes pugnaban por salir asomaban por una hendija que habían conseguido abrir, y de la que –además- manaba abundante humo negro.

"Los bomberos hicieron todo lo que pudieron y más", reinvindicó Arecco, tras recordar que dos de sus compañeros permanecieron cuatro meses en terapia intensiva y más de un año con licencia médica como consecuencia de las lesiones que sufrieron la noche de la tragedia.

La secuencia de las acciones ante esa puerta, según Arecco, demandaron entre seis y diez minutos para abrirla y unos 25 minutos para retirar los cuerpos, que eran entregados a personal del SAME para su asistencia médica. Arecco confirmó que las seis puertas de emergencia que daban al acceso principal de Cromañón estaban abiertas para la evacuación.

También describió cierto grado de exaltación de los concurrentes esa noche al boliche. "Estaban un poco agresivos, en un momento me sacaron una barreta", contó, y añadió que a los que conseguían salir "les dijimos que no entraran, pero fue imposible pararlos".

Tras un breve cuarto intermedio, el tribunal oral número 24 escuchará los testimonios de otros dos bomberos, Marcelo López y Darío Salgado, quienes también fueron de los primeros en llegar al lugar de la tragedia.

Fuente: DyN.