En las últimas horas, el escenario para quienes eligen Argentina como su hogar comenzó a transformarse: bajo la gestión del presidente Javier Milei, el Gobierno decidió implementar el Decreto 366, que establece requisitos más estrictos para residir legalmente y obtener la ciudadanía. Algunas de las principales medidas son la demostración de contratos laborales vigentes, seguros de salud privados y el cobro de aranceles por servicios públicos a extranjeros no residentes.
Sin dudas, las universidades nacionales también podrán aplicar aranceles a estudiantes extranjeros.
Además, la Agencia de Migraciones dejó de depender del Ministerio del Interior y pasará a estar bajo la órbita del Ministerio de Seguridad, con Diego Valenzuela como posible titular. También comenzó a emitirse un nuevo DNI con chip electrónico, pensado para agilizar o filtrar los procesos de identificación y garantizar el cumplimiento de los requisitos.
El endurecimiento de las políticas migratorias también impacta en el acceso a programas sociales. Según fuentes oficiales, los extranjeros no residentes podrían ver restringido el acceso a ciertos subsidios y beneficios estatales, mientras que los residentes con documentación completa deberán demostrar continuidad laboral o estudios regulares.
Por otra parte, expertos en migración advierten que estas medidas podrían incentivar un aumento de consultas legales y la necesidad de asesoramiento profesional para los trámites de ciudadanía y residencia. Organizaciones de derechos humanos y asociaciones de migrantes ya expresaron su preocupación por la posible burocratización del acceso a la nacionalidad, mientras que algunos sectores del Gobierno destacan que el objetivo es garantizar un control más riguroso y transparente del flujo migratorio, priorizando la seguridad y la planificación urbana.
Radiografía y perfil de la población migrante
En esta misma línea, aunque la percepción pública apunta a una llegada masiva de extranjeros, el Censo 2022 del INDEC muestra que apenas el 4,2% de la población residente nació en el extranjero. La concentración más alta se encuentra en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y la provincia de Buenos Aires, donde reside el 70% de los migrantes. Provincias como Tucumán y Tierra del Fuego registran apenas un 0,6%.
Simultáneamente, existen tres categorías: ciudadanos argentinos nacidos en el extranjero, extranjeros con residencia y aquellos en trámite de documentación. Actualmente, en Argentina, alrededor de 3 millones de personas extranjeras están tramitando su DNI o poseen documentación en estas categorías migratorias oficiales.
La contradictoria conflictividad de Milei
A la par, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, informó que durante enero se llevaron a cabo deportaciones y controles fronterizos más estrictos. La mayoría de los migrantes provienen de países latinoamericanos, aunque también hay llegadas desde Europa del Este, motivadas por conflictos bélicos o búsqueda de oportunidades.