El sorpresivo paro dispuesto ayer por los trabajadores de las seis líneas del subte y el Premetro produjo hoy graves aglomeraciones en el tránsito, ya que a las largas colas en las paradas de colectivo se le sumó el hecho de que muchos usuarios, puestos de sobreaviso de la medida de fuerza, decidieron concurrir al Centro en sus propios vehículos.
Los subtes eran conducidos por personal jerárquico de la empresa en el marco de un diagrama de emergencia que provocaba, en algunas líneas, demoras de hasta 30 minutos, y consiguientes aglomeraciones de pasajeros.
Del mismo modo, muchos usuarios decidieron utilizar sus propios vehículos, por lo que la Ciudad resultaba más difícil de transitar que en los días habituales.
Como consecuencia de ello, a media mañana el Gobierno porteño decidió permitir el libre estacionamiento en las principales avenidas de la Ciudad.
La medida de fuerza se anunció anoche, luego de violentos incidentes con supuestos representantes de la UTA -gremio del transporte opuesto a los reclamos de los delegados de los subtes- en el Hotel Bauen.
Los delegados iban a anunciar una "retención de tareas" pero finalmente decidieron el paro total de actividades.
La línea A operó con demoras de hasta 30 minutos, la B con 15, la C con 10, la D con 13, la E con 12 y la H con una frecuencia de siete minutos entre servicios, mientras que la extensión del Premetro no funcionó.
La vocera de la concesionaria, Lucila Maldonado, explicó que las formaciones eran conducidas por "personal jerárquico, que son instructores de los conductores, de modo que los pasajeros viajen absolutamente seguros".
Maldonado agradeció "la colaboración de las autoridades nacionales y de la Policía Federal" para "descartar que pueda ocurrir algo dentro del subterráneo", en presunta referencia a un boicot de los trabajadores.
Asimismo, para las 17 estaba prevista una nueva audiencia en la sede del ministerio de Trabajo entre representantes de la empresa y los trabajadores, que reclaman el pago de un doble aguinaldo y mejoras laborales, pero ninguna de las partes concurrió por lo que la reunión se postergó para mañana.
Desde el Gobierno, el secretario de Transporte, Ricardo Jaime, afirmó que el Gobierno "no va a ceder a una extorsión donde se pone de rehén a la gente", ante el paro.
"Rechazamos terminantemente este tipo de medidas, a las que nos tienen acostumbrados estos sectores minoritarios que llevan a perjudicar a millones de usuarios", criticó Jaime.
Fuente: DyN
El paro en los subterráneos no fue tan caótico
Todas las líneas circularon, con demoras de hasta 30 minutos, conducidas por personal jerárquico. Desde Metrovías confirmaron a perfil.com los últimos servicios desde el centro hacia la periferia.