Cada vez más mujeres de todas las edades y, por lo general, en buena posición económica, priorizan sus ansias de maternidad más allá de tener un hombre que las acompañe. Incluso, al poco tiempo de ser madres, los desechan.
“No dudé en tener a mi hijo cuando quedé embarazada de Bruno, aunque sabía que la relación nunca iba a funcionar”, cuenta Candela, quien tiene una hija de tres meses y se separó recientemente. Al tener independencia económica, ellas no están dispuestas a mantener relaciones que no son satisfactorias. “Es por eso que las demandas de divorcio impulsadas por mujeres aumentaron considerablemente y a muchas no les preocupa que los padres aporten alimentos para la manutención de los hijos”, explica la socióloga Teresa Moons.
No hay mandatos sociales ni herencia familiar que respetar, tampoco interés por el qué dirán. Y aunque antes se hacía un esfuerzo “por los chicos”, hoy la mujer se siente más fuerte.
Más información en la Edición Impresa
Ellas quieren hijos, pero no maridos
Son mujeres de todas las edades y buena posición económica. Priorizan sus ansias de maternidad, sin importar si tienen un hombre al lado.