Se llama Gabriela Ayala pero cuando la encontraron con Gerardo Sofovich, años atrás, dijo que su apellido era "Vitale".
La "chica G", como la bautizaron los medios, se resiste a quedar en el olvido. Ahora, la Unidad de Información Financiera (UIF) le pidió a la Justicia que se le aplique un embargo preventivo, decomiso, congelamiento de cuentas e inhibición general de todos sus bienes por una investigación por lavado de dinero.
Gabriela Karina Ayala tuvo un breve estrellato mediático al ser descubierta con Gerardo Sofovich en el restaurante Rond Point de Palermo en 2009. En un video, se pudo ver que su "amiga" le estaba dando de comer en la boca.
En ese momento, Gabriela dijo que se dedicaba "a la aviación" y que había sido ese el motivo por el que Sofovich la había citado en el restaurante. Aparentemente él habría estado interesado en la compra o alquiler de aviones.
Sin embargo, Sofovich terminó diciendo que Gabriela mentía y que se había reunido con ella por un gran negocio que nunca se concretó.
El tema quedó en el olvido. Pero en estos últimos días, según reportó el diario Clarín, a Gabriela le detectaron seis vehículos de alta gama, cuatro propiedades y un restorán en Las Cañitas .
Ella, sin embargo, le aseguró a la Justicia que sólo es ama de casa.
Ayala ya había sido investigada por la Justicia en lo Penal Económico, en el marco de la causa de la narcomodelo colombiana Angie Sanclemente Valencia, quien comenzará a ser juzgada a fin de mes por integrar una banda que presuntamente enviaba cocaína desde Argentina a México.
La causa judicial se originó cuando, en diciembre de 2009, María Noel López Iglesias intentó ingresar al país más de 55kg de cocaína proveniente de México, pero fue detenida por la Aduana de Ezeiza.
Las investigaciones que siguieron a este hecho permitieron identificar una banda de narcotraficantes integrada por siete personas, entre ellas, la colombiana Angie Janeth Sanclemente Valencia –a quien los medios apodaron como “la narcomodelo”.
Dentro de aquella investigación, llevada adelante por el juez Marcelo Aguinsky, Ayala fue indagada pero terminó con falta de mérito.
Ahora la UIF aseguró haber encontrado registros a su nombre de autos, casas y un restorán en Las Cañitas llamado “Nascondiglio”.
Según la UIF, entre los autos que figuran a su nombre hay dos BMW, un Mini Cooper, un jeep Cherokee, un Ford Mustang y un Peugeot. La valuación de estos vehículos supera los 700.000 pesos.
Además, a su nombre hay cuatro propiedades en distintos puntos de la ciudad. Ninguno de sus bienes habían sido declarados a la AFIP.
Las fuentes indicaron que ahora se buscará orientar la investigación para determinar el origen del patrimonio a su nombre, mientras ella insiste en que es una simple ama de casa.