Más de 6.000 afiliados de SAMI Salud atraviesan una etapa de incertidumbre tras conocerse una profunda reestructuración en la administración de la prepaga. La Asociación Médica de Almirante Brown (AMAB), entidad que históricamente estuvo al frente del sistema, informó que la gestión integral quedó en manos de Grupo Arcos FAD SRL, una sociedad constituida recientemente.
La novedad fue comunicada a los socios mediante una nota institucional fechada el 8 de mayo. Allí, la comisión directiva informó que se había encomendado a la nueva firma la “administración, dirección, explotación y gestión integral” de SAMI Salud, al tiempo que confirmó la transferencia de aproximadamente el 70% de los empleados y la cesión total de la cartera de afiliados. Según se indicó, la transición demandará algunos meses hasta completarse.
La decisión llega en un contexto delicado para la prepaga. En los últimos meses, afiliados y prestadores advirtieron dificultades vinculadas con distintas prestaciones médicas (habitual también en otros operadores de medicina), una situación que alimentó la preocupación de quienes dependen de la cobertura para acceder a consultas, estudios y tratamientos.
En ese escenario, el cambio de gestión abrió nuevos interrogantes entre usuarios y profesionales de la salud. Las dudas se concentran principalmente en cómo se desarrollará el proceso de transición, cuál será el plan para garantizar la continuidad de los servicios y qué capacidad tendrá la nueva administradora para afrontar los desafíos financieros y operativos que arrastra el sistema.
Otro de los aspectos que llamó la atención es la escasa antigüedad de la firma que asumirá la conducción. Grupo Arcos FAD SRL fue constituida este año y en pocas semanas pasó a administrar una estructura que involucra a miles de afiliados, trabajadores y prestadores en uno de los distritos más poblados del sur del conurbano bonaerense.
Desde la AMAB señalaron que las gestiones fueron realizadas con el objetivo de garantizar el funcionamiento de la institución y remarcaron que el proceso de reorganización requerirá tiempo para su implementación definitiva.