Decepcionante, resultó el testimonio de la madama tucumana Irma Abraham, que lejos de aportar datos esclarecedores como había prometido, solo se limitó a contar un supuesto encuentro con Marita Verón, dos días antes que la secuestraran, lo que fue puesto en duda por los abogados de Susana Trimarco que no dudaron en pedir que se la procese por falso testimonio, decisión que el tribunal se reservó para más adelante.
Durante el relato Abraham contó que Marita Verón se había comunicado telefónicamente con ella al hotel alojamiento en el que ella reside para solicitarle que la ayude y como consecuencia de ello decidió citarla a que la visite en su casa, pero ante la negativa de la joven de concurrir a ese lugar, porque según dijo si se enteraba su madre la iba a matar, aceptó encontrarse en la esquina del cementerio Oeste.
Durante la cita- según contó la madama tucumana- Marita Verón le pregunto si ella vivía en España y ante la respuesta negativa, se lamentó y le confesó que estaba cansada de los maltratos de su madre, que la iba matar si quedaba nuevamente embarazada”.
Evita tucumana. Lejos de los datos esclarecedores que había prometer revelar durante la audiencia, el testimonio de Irma Abraham apuntó más a cuestionar a Trimarco, a quien acusó de usufructuar con la desagracia de su hija, en vez de ayudar a instituciones de bien público, como lo hace ella con varias chicas desvalidas que concurren a su hotel alojamiento para que las ayude. "Fue eso lo que me motivo a dejar panfletos en tribunales, diciendo que la mamá de Marita era una astuta".
Pero a renglón seguido, Abraham aceptó que la mueve cierta animosidad contra Trimarco, porque desde la Fundación María de los Ángeles Verón denunciaron a la esposa de su sobrino nieto por prostituir menores. Luego reconoció que conoce a Rubén La Chancha Ale desde que era un niño y a su ex esposa María Jesús Rivero, porque siempre pide autos de su remisería, aunque aclaró que no la une ningún tipo de amistad.
Estrategia. Ante el fiasco de su declaración, muchos de los que habitualmente siguen el juicio coincidieron en señalar a PERFIL que el testimonio de Irma Abraham fue solo una maniobra dilatoria que no aportó nada y que parte de la estrategia de algunos imputados habría sido demostrar a través de su testimonio que Marita, como consecuencia de los malos tratos de su madre, habría decidido partir voluntariamente a España en busca de un futuro mejor. Pero la estrategia se cayó cuando la madama tucumana negó ante la pregunta del abogado de los imputados riojanos Roberto Flores que Marita le haya confesado su deseo de viajar a España.
Atenta Espectadora. A pesar de saber con anticipación que el testimonio de Abraham no la iba favorecer, Susana Trimarco optó por concurrir temprano a la audiencia y seguir desde la primera fila su declaración ,a la cual no dudo en calificar de mentirosa e interesada, negando por completo las acusaciones hechas por la madama tucumana, que con su testimonio, lejos de aportar datos, generó dudas sobre las motivaciones que la llevaron a prestar declaración ante el tribunal.
(*) especial para Perfil.com