SOCIEDAD
Da mundial del medio ambiente

La situación de la Argentina

La bajísima densidad poblacional de gran parte de la Patagonia implica para el país una oportunidad única para que el desarrollo en la región dé el primer paso con el pie derecho.

default
default | Cedoc

La Argentina es paradigmática. Tiene contrastes de zonas de gran deterioro con zonas casi totalmente prístinas”, sostiene el argentino Osvaldo Sala, director de la Iniciativa para el Estudio del Cambio Ambiental de la Brown University.

Sin embargo, lo que podría resultar bastante alentador, no lo es del todo: porque las áreas del país que sobrevivieron casi totalmente impolutas al paso del tiempo no son consecuencia de nuestra capacidad de conservación, sino de una bajísima densidad poblacional.

“Estas zonas, sin embargo, representan una oportunidad enorme porque habría que desarrollarlas de una manera consciente de los objetivos de conservación”, sostiene Sala.

Del otro lado del espectro, de todas maneras, “hay zonas que están extremadamente deterioradas, más deterioradas que en cualquier lugar del mundo”, afirma el especialista.

Uno podría pensar que se refiere a la contaminación de las grandes ciudades, al Riachuelo por ejemplo, pero está hablando de zonas que fueron totalmente deforestadas y sus ecosistemas destruidos. El Chaco, entre ellas.

La pérdida de biodiversidad tiene consecuencias sobre todos los ámbitos de la vida del hombre”, sostiene. Tiene efectos sobre lo que comemos, sobre el agua que tomamos y hasta tiene consecuencias directas sobre nuestra salud.

“Por un lado, porque la diversidad es un reservorio de nuevas drogas y nuevos medicamentos para curar las enfermedades actuales y las enfermedades del futuro”, explica. “Y por otro, porque la pérdida de especies aumenta la dispersión de algunas enfermedades infecciosas, como por ejemplo el hantavirus”.