La Universidad de Buenos Aires (UBA) volvió a posicionarse entre las instituciones académicas más reconocidas del mundo según el QS World University Rankings by Subject 2026, al ubicar 5 disciplinas entre las 50 mejores a nivel global y otras 7 dentro del Top 100.
El ranking, elaborado por la consultora británica Quacquarelli Symonds, evalúa más de 1.900 universidades en 55 áreas del conocimiento, en base a indicadores como reputación académica, inserción laboral de egresados, producción científica y redes internacionales de investigación.

En esta edición, la UBA logró sostener su presencia en áreas históricamente consolidadas. Lenguajes Modernos se ubicó en el puesto 22, Ingeniería en Petróleo en el 35, Derecho en el 34, Antropología en el 43 y, como novedad, Historia del Arte ingresó en el rango 26-50.

A su vez, la universidad mantuvo posiciones dentro del Top 100 en disciplinas como Arquitectura, Comunicación y Medios, Historia y Veterinaria (todas en el puesto 51), además de Sociología (64), Arte y Diseño (74) y Política y Estudios Internacionales (99).

En términos de grandes áreas del conocimiento, los resultados muestran mejoras relativas. Ciencias Naturales avanzó 30 posiciones respecto al año anterior, mientras que Ciencias de la Vida y Medicina también registró un ascenso. Ingeniería y Tecnología mejoró nueve lugares, y Artes y Humanidades se mantuvo en el puesto 24 a nivel global. Ciencias Sociales y Gestión, en tanto, permaneció dentro del Top 100.
El informe también refleja una ampliación en la cobertura académica de la UBA, que este año fue evaluada en 48 de las 55 disciplinas posibles. Entre las nuevas áreas incorporadas figuran Estadística, Arqueología, Ciencia de los Materiales, Política Social, Historia del Arte y Contabilidad y Finanzas.
Las autoridades de la universidad vincularon estos resultados con el trabajo de docentes, investigadores y personal no docente, aunque señalaron que el escenario actual introduce tensiones. El rector Ricardo Gelpi advirtió que los logros se producen “a pesar de la crisis” y planteó la necesidad de resolver los problemas de salarios y financiamiento.

El señalamiento se inscribe en un contexto más amplio de reclamos del sistema universitario nacional. Durante 2024 y 2025, las universidades públicas enfrentaron conflictos presupuestarios, pérdida del poder adquisitivo de los salarios docentes y advertencias sobre el impacto en el funcionamiento académico y científico. Distintos informes del Consejo Interuniversitario Nacional y de gremios docentes señalaron dificultades para sostener actividades de investigación, becas y programas de extensión.
El QS Rankings by Subject es una de las tres mediciones globales más difundidas en el ámbito universitario y pondera especialmente la reputación académica y la producción científica. En ese esquema, la continuidad de la UBA dentro de los primeros puestos confirma su inserción internacional, aunque no despeja las incertidumbres sobre su financiamiento a mediano plazo.
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