Las 57 personas que habían quedado detenidas luego de los serios incidentes durante la toma del cuarto piso del ministerio de Desarrollo Humano en La Plata, entre ellos cinco menores de edad, recuperaron esta madrugada la libertad. Mientras tanto, mejora el estado de salud de los tres policías -uno de ellos con graves quemaduras- y el custodio del edificio que sufrieron heridas.
Los detenidos participaron de la toma del edificio, que se prolongó por unas cuatro horas luego que piqueteros de diferentes agrupaciones se presentaron allí para reclamar alimentos para comedores populares, un aguinaldo especial y "bolsas navideñas".
Uno de los tres policías que resultaron heridos durante los incidentes, el sargento Pablo Lozano, fue trasladado al Hospital Churruca en la Ciudad de Buenos Aires con el 30 por ciento del cuerpo quemado luego de haber recibido el impacto de una bombo molotov.
El guardia de seguridad Oscar David permanecía con heridas leves en el Policlínico San Martín de La Plata, mientras que los otros dos efectivos policiales fueron trasladados con lesiones al Hospital Italiano, pero el estado de salud de todos ellos evoluciona favorablemente.
El episodio, en el historial de los años que llevan los movimientos piqueteros en las calles del país, tiene pocos precedentes por su violencia.
La toma del edificio se produjo cuando los piqueteros de las agrupaciones 29 de Mayo, de Florencio Varela, y Trabajo y Dignidad, de Berazategui, se encontraban frente a la sede ministerial en reclamo de alimentos para comedores populares y aguinaldo especial.
Los incidentes comenzaron al mediodía con el ingreso de las agrupaciones a la sede gubernamental, con la intención de llegar al cuarto piso, donde se encuentran las oficinas del ministro Daniel Arroyo. Las agrupaciones entraron al edificio arrojando bombas molotov, que alcanzaron a los policías y a un custodio, y obligaron a la salida de personal del ministerio que se encontraba de servicio.
Una de las empleadas de la cartera, Vanina Kosteki, hermana de Maximiliano Kosteki, asesinado en la Masacre de Avellaneda, dijo ayer que "la policía reprimió con disparos de balas de goma y gases lacrimógenos, mientras que de afuera hubo disparos con armas de fuego, que impactaron sobre los vidrios".
"Esto provocó un desbande generalizado de empleados y de gente que había concurrido a realizar trámites que rápidamente abandonaron el ministerio, mientras los piqueteros trataban de calmarnos diciéndonos que no tuviéramos miedo, que nada nos iba a pasar a todos nosotros", expresó Kosteki.
Minutos antes de las 15, efectivos del Grupo Especial de Operaciones (GEO) de la policía ingresó al edificio, junto a la secretaria de Derechos Humanos bonaerense, Sara Derotier de Cobacho, quien intercedió ante los piqueteros para que depongan la toma.
Piqueteros de las agrupaciones 29 de Mayo y Trabajo y Dignidad, que se encontraban frente a la sede ministerial, se trasladaron a la comisaría y la fiscalía para reclamar la liberación de los manifestantes.
Por su parte, el ministro de Desarrollo Humano, Daniel Arroyo, llegó por la tarde a la sede para "ver como quedó el edificio", según dijo en declaraciones a la prensa. "Yo no estaba cuando esto pasó. Ingresó un grupo violento que rompió el edificio... por ahora sólo eso, del resto de los detalles se ocupará la justicia", expresó el funcionario. Ver como había quedado el edificio podía resumirse en una palabra: destruído.
Fuente: DyN