SOCIEDAD

Los mejores chimentos políticos y de sociedad

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El accidente de un argentino ‘sacudió’ la política madrileña. Un argentino logró un hecho político en Madrid que, además de publicarse en los diarios –sin mencionarlo puntualmente a él– provocó que, por ejemplo, el tuit “#Graciasalcaldesa porque queda claro que ni dentro de su partido saben lo que quieren” se convirtiera esta semana en un hashtag (tema más leído) en la red social Twitter, en la capital madrileña. Según consignó el diario español El País en su edición del lunes último, “los trabajadores de la urgencia del hospital de La Princesa no daban crédito. La alcaldesa de Madrid, Ana Botella (de Aznar), entraba el domingo por la noche, hacia las 11 de la noche, para interesarse por un amigo que había sufrido un percance leve. Los sanitarios, que llevan días en lucha para que la Comunidad dé marcha atrás en su plan de convertir el hospital en un centro especializado en las patologías de los mayores de 75 años, aprovecharon la oportunidad. Abordaron a Botella y le pidieron que firmara en las hojas que llevan días recogiendo en mesas distribuidas por todo el edificio. En la urgencia también hay una, así que sólo tuvieron que acercársela unos metros. Y la alcaldesa firmó...”. También detallan que firmaron Alejandro Agag, el yerno del matrimonio Botella-Aznar, y que se vio a Jaime de Marichalar, ex yerno del rey Juan Carlos. Lo que los medios españoles no explicaron fue que el argentino a quien la “Macri de Madrid” y su yerno habían ido a ver era Santiago Soldati, amigo y ex compañero de colegio del rey español –cursaron juntos en el colegio suizo Le Rosey–. El empresario había tenido un accidente: un taxi lo atropelló en la calle a tres cuadras del Parque del Retiro, y quedó inconsciente cuando iba camino a una cena en lo de De Marichalar. Tampoco decía el periódico ibérico que el hombre más rico de Venezuela, Gustavo Cisneros, fue directo al centro de salud cuando Soldati lo llamó, y finalmente fue quien terminó alojándolo en su propiedad madrileña cuando a las 3 de la mañana le dieron el alta, sólo porque el millonario les aseguró a los médicos que en su casa había una enfermera. Soldati, que tenía previstas dos reuniones posteriores en Lugano y en Milán, ha mantenido en secreto si finalmente las concretó, porque desde Buenos Aires su familia le pidió –o exigió– que no fuera y que regresara al país para una revisión médica, ya que, como les comentó a sus amigos, “pudo haber sido peor porque el golpe fue grande y la saqué barata”. El incidente, como no podía ser de otra manera, fue uno de los comentarios obligados entre los presentes en la XXII Cumbre Iberoamericana de Cádiz, quienes al enterarse de tan colorido cotilleo quisieron saber más detalles. Otros concurrentes latinoamericanos deslizaron cierta curiosidad por la ausencia con aviso de Cristina Kirchner, quien por recomendación médica no asistió pero sí pudo encabezar actos y teleconferencias en las mismas fechas del cónclave gaditano.

Círculo empresario. En el mediodía porteño, unos 200 empresarios se acercaron hasta el Yacht Club de Puerto Madero para sumarse a uno de los tradicionales encuentros del Círculo Argentino. En este caso, el invitado principal fue Mauricio Macri, quien debió hacer frente a una variada lista de preguntas, que apuntaron a temas como el futuro financiamiento del servicio de subterráneos –el jefe de Gobierno porteño se cuidó especialmente para no mencionar nada acerca de un previsible aumento de tarifas– y la posible vuelta del jugador Juan Román Riquelme a Boca Juniors. En esta última materia, Macri derivó rápidamente la respuesta al tesorero del club xeneize, Jorge Sánchez Córdoba, quien evitó con cierta pericia dar un veredicto definitivo. El organizador del encuentro fue Germán Neuss, que recibió de parte de los presentes elogios y críticas al mismo tiempo: los halagos fueron por lo bien que salió la reunión, y especialmente por haber tenido que pagar la módica suma de 150 pesos por un menú muy interesante; los retos fueron por el humo que lanzaba sobre algunas mesas cercanas a la suya el habano que encendió después de la comida. Entre los presentes en el restó del Yacht Club estaban además el ex ministro Jorge Domínguez, el director de la consultora Poliarquía Fabián Perechodnik –recién regresado de un agitado periplo electoral por Estados Unidos–, Juan Pablo Maglier, el ministro porteño Diego Santilli –agradecido por una semana sin fenómenos atmosféricos destacados que padecer en la Ciudad–, Alejandro Macfarlane, el rabino y legislador Sergio Bergman y el titular de la Secretaría de Inteligencia durante el menemismo, Hugo Anzorreguy.

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Prohibido estacionar. Luego de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, los legisladores argentinos que participaron allí como observadores regresaron rápidamente a Buenos Aires para no perderse la intensa actividad parlamentaria de la última semana. Y hubo otro dirigente nacional, el ex diputado Adrián Pérez, que también recaló en Ezeiza desde el país del Norte, aunque en su caso no se trató de un vuelo de regreso, sino de ida: desde que dejó su banca en la Cámara baja en diciembre, el hombre de la Coalición Cívica cursa una maestría en suelo norteamericano. De paso por el territorio porteño para una cumbre partidaria, no obstante, Pérez tampoco quiso perderse las sesiones en el Congreso. Y tal como hacía durante su mandato en el bloque de la CC, encaró hacia el Parlamento con su auto, y al llegar al lugar subió la rampa de ingreso al estacionamiento del palacio. El único detalle desagradable fue que el guardia ubicado en el lugar le dijo, con un poco de culpa luego de reconocerlo, que no podía dejarlo aparcar porque él ya no pertenecía a la casa. Algo apenado, pero sin chistar, Pérez tuvo que buscar plaza en alguna cochera de la zona.

La autopista del sur. Muchos se sorprendieron al advertir que el líder de la CGT oficial, el metalúrgico Antonio Caló, no estaba entre los invitados sentados en primera fila durante el acto en la Casa Rosada en el que Cristina Kirchner anunció ni más ni menos que la suspensión del pago de Ganancias de la segunda cuota del aguinaldo. Pero antes de que debido a esta ausencia ganaran entidad los rumores sobre presuntos desencuentros entre el sindicalista y el Ejecutivo, un asesor atento llevó tranquilidad: Caló sufría en carne propia los problemas en el tránsito porteño, atascado en una autopista.

Tirón de patillas. El viceministro de Economía, Axel Kicillof, recibió dos tirones de oreja en la última semana. En una de las reuniones que mantuvo con Guillermo Moreno –quien siempre lo califica como “el comunista”–, se cansó de su exposición y lo interrumpió sin mucho protocolo: “Pibe, correte para el centro, que en Argentina no hay comunistas”. Después fue la propia Cristina Kirchner quien le dijo: “Nada de lo que me prometiste se cumplió” en referencia a la performance de YPF.

Festejo diplomático. La tarde de temperatura templada era inmejorable para disfrutar charlas variadas en un jardín, con una copa de cerveza bien fría a mano. Y a eso se abocaron los diplomáticos y dirigentes políticos presentes en la residencia del embajador de Bélgica, Pascale Antoine, donde se celebró el Día Nacional (La Fiesta del Rey). El encuentro en la casona ubicada en el corazón de Barrio Parque incluyó una actuación de la Banda de Música de la Armada, que interpretó el himno belga y el argentino, y luego un set de un grupo centroamericano. Los invitados paladeaban mientras tanto albondiguitas de cordero, empanadas de carne y pollo, y una ternera asada. Entre los invitados se vio a la embajadora de Estados Unidos, Vilma Socorro Martínez, y sus pares de Irlanda, James McIntyre; de Rusia, Víctor Koronelli, y de Italia, Guido La Tella, entre otros. Entre los diplomáticos, uno de los asuntos más abordados era el temor por la escalada del conflicto entre Israel y Hamas en la Franja de Gaza. Se sumaba a esta sensación el ex presidente de la DAIA Aldo Donzis. El constitucionalista Daniel Sabsay, por su parte, comentaba con el macrista Diego Guelar y el radical PRO Pablo Garzonio su preocupación por la decisión del Gobierno de avanzar con la reglamentación del per saltum con la Corte Suprema.

Sciolismo riojano. Que las encuestas acompañan a Daniel Scioli ya no sorprende. Pero una última medición que realizó Jorge Yoma en su provincia, La Rioja, lo dejó algo desorientado por el resultado: el bonaerense alcanzó el 80 por ciento de imagen positiva. Después de esto, Yoma no dudó en acercarse al sciolismo.

Desorientado. El ministro del Interior y Transporte de la Nación, Florencio Randazzo, y los propios legisladores del PRO se enteraron apenas una hora antes del anuncio que haría Mauricio Macri sobre el servicio de subterráneos. Esto generó cuestionamientos en el partido, como los del titular del bloque de diputados, Cristian Ritondo, quien debió pedirle letra del proyecto macrista para concretar el traspaso del subte de la Nación a la Ciudad, ya que no conocía los detalles.

Todo por una foto. No sólo los amantes del tenis se preparan para ver el partido que jugarán en Tigre Roger Federer y Juan Martín del Potro. Ya hay varios que también tienen sus entradas por las figuras que convocará el evento del 12 de diciembre. Dicen que el mánager de Federer prometió que estará presente Madonna pero “ver para creer”. Igual, si la diva pop no va, las excusas no le importarán a nadie. Pero en el círculo íntimo del anfitrión, Sergio Massa, ya imaginan cuánto cotizará la imagen del intendente junto a Madonna y los dos tenistas.

Ranking sibarita. Por segundo año consecutivo realizó su entrega de premios un sitio de internet especializado en gastronomía que se convirtió en referente para quienes buscan nuevos restaurantes o ver cómo evolucionan otros a través de los más de 150 mil comentarios que detallan sus seguidores. Esta vez, 5.547 de ellos eligieron por categorías los mejores restaurantes porteños de 2012, muchos de los cuales son frecuentados por empresarios, políticos y figuras del espectáculos y la cultura. En un ámbito donde la comida es un arte y el ego de sus chefs y de sus dueños ha generado a veces recelos y otras enconos propios de la “farándula”, estos galardones tienen un condimento especial. De los que se llevaron el Buda –tal el premio de la guía Oleo–, el más aplaudido fue Güerrín, que ganó como la mejor pizzería porteña. En respectivas categorías ganaron Dashi y Chila –quienes en realidad retuvieron sendos títulos–; Il Gran Caruso; La Cabrera; Tancat venció al Centro Asturiano, que había ganado en 2011, lo mismo que Osaka, que superó a Rosa Negra y a Captain Cook; 878 fue premiado como el mejor bar en una reñida terna con Frank’s y Soria. Por su parte, la Mejor Carta de Vinos fue para Aldo’s Vinoteca, espacio preferido para almorzar de varios funcionarios jóvenes del Gobierno que dejó con las manos vacías a La Bourgogne y el Bistró + Cava del Faena. La revelación de 2012 fue para Trattoria Olivetti, que se impuso a dos nuevos espacios culinarios: Tarquino y Honor y Causa. Y el Buda de Oro fue para Le Sud, del Hotel Sofitel. Por su parte, el ex diplomático Roberto García Moritán y su equipo merecieron un reconocimiento a la trayectoria y su aporte a la gastronomía por emprendimientos como Astrid y Gastón.