SOCIEDAD
la victima tenia 19 aos

Otro portero detenido por el asesinato de una joven

El crimen ocurrió en Floresta. Tiene ribetes similares al caso Angeles. El acusado estaba prófugo desde mayo.

Bacacay 3862. Allí fue apresado el acusado. Se sospecha que allí fue asesinada Máxima Martínez.
|

Jorge Mangeri tendrá un nuevo amigo en la cárcel de Ezeiza: Alfredo Buassi, otro portero que fue detenido en las últimas horas tras haber sido condenado a trece años de prisión por asesinar a una joven de 19 en un edificio del barrio porteño de Floresta.

Buassi estaba prófugo desde mayo pasado, cuando la Sala IV de la Cámara de Casación Penal de la Ciudad de Buenos Aires resolvió condenarlo por el crimen de Máxima Escobar (19), pese a que había sido absuelto en un fallo de primera instancia.

Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Hoy más que nunca Suscribite

El caso Buassi reúne muchos puntos en común con el asesinato de Angeles Rawson. Además de que los encargados son los acusados y las víctimas jovencitas de entre 16 y 19 años, en ambos casos los investigadores no pudieron establecer la mécanica del crimen, el lugar donde se produjo ni el móvil.

La particularidad que tiene el caso de Floresta es que el cuerpo de la víctima nunca apareció. Es más, lo que se sospecha es que fue arrojado a la basura como pasó con Angeles. Otro dato es que aparentemente Buassi planeaba asaltar y matar a otro copropietario del mismo edificio para quedarse con una herencia. Según la agencia Télam, esta hipótesis surgió a partir de un mail anónimo que llegó a un juzgado porteño y que posibilitó la detención del acusado. En el texto decía que el portero había regresado al edificio de la calle Bacacay 3862 porque planeaba “matar” a otro vecino “para robarle la herencia que va a cobrar”.

Con ese dato, el juez de instrucción porteño Luis Zelaya ordenó nueve allanamientos que fueron realizados ayer por la madrugada. En uno de ellos fue detenido Buassi. ¿Dónde estaba? Escondido debajo de una cama en el departamento de su madre, en el décimo “F” del edificio de Bacacay 3862.
La información que los investigadores habían recibido aportaba valiosa información, no sólo del paradero del acusado sino también de sus planes.

“El portero Buassi está dentro del edificio, en la casa de su madre. Se está preparando para matar al del (...) `A´ (se reserva el piso para proteger la identidad de la supuesta víctima) con otros dos vecinos para robarle la herencia que va a cobrar. Lo vienen filmando y revisando la correspondencia”, decía el mail.También daba los nombres de esos otros dos vecinos que presuntamente planeaban con Buassi concretar el supuesto ilícito.

Según las fuentes, el juez Zelaya llamó de urgencia a la supuesta nueva víctima, quien reconoció que estaba por recibir una herencia de un millón de pesos que tenía que repartir con otros familiares por la venta de un departamento, y dijo que le llamó la atención que toda su correspondencia la recibía abierta. “También dijo que desde hacía un tiempo escuchaba martillazos y la utilización de un taladro en la zona donde estaba el calefón de su casa y que eso no le parecía normal”, contó un investigador a Télam.

Los efectivos de la División Homicidios de la Policía Federal que detuvieron a Buassi también buscaron a los otros dos vecinos que supuestamente planeaban concretar el robo con el portero, pero no los hallaron en sus departamentos. Desde entonces son intensamente buscados.

El crimen de Máxima comenzó a investigarse el 24 de noviembre de 2007, cuando en la comisaría 43ª recibieron el llamado de la mamá del portero, quien aseguró que su hijo había matado a una chica.

La mujer precisó que, luego de matar a la joven, su hijo la descuartizó en la terraza del edificio de la calle Bacacay 3862 y colocó en cajas y bolsas las partes desmembradas del cadáver.

Buassi fue detenido y juzgado en el 2009 por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 30 porteño, que lo absolvió por mayoría, porque los jueces entendieron que no estaba probada la muerte de Máxima, cuyo cadáver jamás fue encontrado.
En mayo último, a raíz de una apelación presentada por el fiscal de la causa, Martín Niklison, la Cámara de Casación revocó la absolución y ordenó la detención de Buassi por “homicidio”.