Los dos inspectores de tránsito de Baradero que se vieron involucrados esta madrugada en el grave accidente en el que murieron dos adolescentes, y que generó una violenta reacción de miles de personas, declararon esta tarde ante el fiscal de la causa, Marcelo Manso, y quedaron en libertad.
Los inspectores Luciana Romero y Jorge Miccuci negaron enfáticamente que persiguieran a los jóvenes con la camioneta en la que se desplazaban, a la vez que sostuvieron que chocaron "accidentalmente" contra la moto de los chicos.
Las primeras versiones del hecho afirmaban que los agentes intentaron multar al conductor de la moto porque circulaban sin casco, lo habrían perseguido hasta encerrarlo y habrían tocado el pequeño vehículo desestábilizandolo y provocando la fatal caída de los dos adolescentes. Otra versión agregaba que los inspectacores, al ver lo que había ocurrido, dieron una vuelta a la manzana e intentaron aparecer como sin responsabilidad en el hecho.
Fuentes judiciales citadas por el canal de cable Todo Noticias dijeron que tanto Romero como Miccuci habrían negado ante el fiscal la persecución. En cambio, admitieron que el choque ocurrió cuando la camioneta circulaba por la calle Anchorena y, al llegar a Gallo, por donde iba la moto, calificàndolo como "totalmente accidental".
Los inspectores, que habían sido demorados en un primer momento, quedaron esta tarde en libertad en sus domicilios.