viernes 02 de diciembre de 2022
SOCIEDAD nueva tendencia

Terapia delivery: ahora psicólogos van a domicilio

Reivindican la posibilidad de analizar a sus pacientes en el ámbito familiar. Los convocan por problemas de conducta, divorcios y duelos.

01-06-2013 02:22

El imaginario pone a Sigmund Freud con un diván para que sus pacientes se acomoden y cuenten sus problemas. En la actualidad, del mismo modo que cuando estamos enfermos el médico va la casa de los pacientes, existen psicólogos que van a domicilio.

La orientación de su asesoramiento es variada. Puede ser por consultas de crianza, problemas específicos de adolescentes, problemas de pareja e incluso para preparar ante la inminente situación de fallecimiento de un familiar. Hay especialistas que realizan todo el proceso a domicilio, otros combinan visitas con el consultorio y otros prefieren que lo decida el paciente para facilitarle más opciones, que pueda elegir entre recibir ayuda sobre el diván o donde sea.

“La terapia va a tu casa” es el eslogan de Family Hold, una empresa dedicada a la asistencia psicológica hogareña. “Escuchaba a mis pacientes decir que en sus casas todo era distinto a lo que se hablaba en el consultorio. Por eso quise ir a donde ocurría la acción. Comencé a tratar a mis pacientes en sus hogares y la experiencia es reveladora”, explica sobre la experiencia la licenciada Analía Mitar.

La idea es que todos se sientan cómodos, seguros y protegidos, debido a que en algunos casos el consultorio suele incomodar o quedar chico para comenzar un proceso de análisis. “Tengo el caso de un chico que es poco sociable. En el consultorio quizás sería conveniente otro tipo de prácticas a comparación a las que empleo en su casa. Vamos juntos a la plaza, jugamos en su cuarto e interactuamos con sus padres para que tomen herramientas que luego apliquen de forma cotidiana”, agrega Mitar.

Esta modalidad de terapia busca reducir la rigidez de ciertas prácticas terapéuticas, utilizando dispositivos flexibles, intervenciones creativas y estrategias específicas.

El caso de Andrea resume la propuesta. Se estaba separando de su esposo y no sabía cómo manejar el tema frente a sus dos hijos, de 2 y 7 años.

“No queríamos que sufrieran más, ya tenían dos casas e ir a un consultorio todas las semanas hubiera sido peor. Entonces contamos con la ayuda de Analía que iba a las dos casas para entender cómo mi ex pareja ahora ponía las reglas con los chicos en el hogar”, cuenta. “Cada casa, cada hogar tiene su magia, sus movimientos y sus tiempos. Conocer todo ello es una herramienta fundamental para mi labor terapéutica”, añade la especialista.

Otra propuesta más orientada al desarrollo del psiquismo temprano es la que ofrece Momento Cero, una empresa que dispone de espacios terapéuticos a papás y mamás para facilitarles la crianza de sus hijos.

“Realizamos distintos servicios de asistencia psicoterapéutica para niños y adolescentes y también realizamos consultorías grupales o a domicilio donde nos acercamos a un jardín de infantes o institución barrial para reunirnos con padres que tienen alguna dificultad o duda a la hora de poner un límite o para vincularse con sus hijos, o incluso situaciones de problemas de sueño o dificultades para que los niños dejen de usar los pañales. Además, en alguna situación extrema de necesitar contención familiar, también vamos a los hogares de los pacientes”, dice.

Todos los momentos de la vida son importantes para vivirlos de forma completa y armónica. No sólo el momento de nacer, sino también el de morir. Es por eso que existen psicólogos para preparar tanto al paciente como a los familiares.

Según explica la licenciada María Laura Vila, “su ejercicio en la psicología es el servicio hacia el otro”. Su trabajo consiste en acompañar a la familia yendo a la casa, estando con ellos junto al enfermo, creando momentos de conexión y espacios para que el paciente que está en el final de su vida pase por ese proceso en las mejores condiciones en cuanto al contexto familiar.

“Me dedico a acompañar al que está por partir y a sus seres queridos a vivir esos momentos dando lo mejor: agradecimiento, perdón, armonía, paz, amor que se necesita en una situación de esas características”, reflexiona.

 

Análisis vía Skype

Skype, chat con o sin webcam y videoconferencia también son espacios para realizar terapia. Alejando Schujman, atiende en su consultorio y brinda la opción de continuar con las sesiones por esas vías. “Comencé hace tres años por un paciente que se iba al exterior. Al principio fue extraño, pero dio resultados”, explica, y sostiene que un tratamiento que comienza en el “cara a cara” y prosigue en el plano de los tecnológico tienen como capital previo el vínculo.

Coincide Ricardo Carlino, autor de Psicoanálisis a distancia. “Hay un lugar en común entre el analista y el paciente que se piensa que es la pantalla o el teléfono, pero en realidad es un espacio que se crea en el entrecruzamiento del diálogo que se da entre dos personas”, asegura.

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