Una nena de 5 años murió tras ser atacada por un perro en Playa Magagna, cerca de Rawson, Chubut. La investigación judicial apuntó contra un mestizo al que la Policía bautizó “Perejil”. Sin embargo, los padres de Alma Vázquez sostienen que ese animal no pudo haber sido el responsable de la grave herida que sufrió su hija y reclaman que se investigue a otros perros de la zona. “Perejil es inocente”, aseguran quienes salieron en defensa del animal.
La familia Vázquez había viajado desde Trelew para pasar el fin de semana largo de mediados de junio en Playa Magagna, un balneario ubicado a unos 13 kilómetros de Rawson. Conocían el lugar y buscaban unos días de descanso. Pero apenas dos horas después de llegar, la estadía terminó en una tragedia.
El sábado 13, alrededor de las 14, Alma salió de la casa que la familia había alquilado para encontrarse con su hermano Lorenzo, de 10, que jugaba con una prima en la playa. Antes de que saliera, su madre le advirtió que tuviera cuidado con un ovejero alemán que pertenecía a la mujer que les alquilaba la propiedad y que estaba en una casa lindera, ya que los había intimidado al llegar y "era muy bravo".
Según relató su padre, Cristian Vázquez (44), la dueña del inmueble abrió el portón y Alma caminó hacia la playa. Diez minutos después, el hombre salió de la vivienda y encontró a su hija tirada en la calle, a unos tres metros del portón.
“Primero pensé que la habían atropellado”, contó Vázquez. Cuando se acercó, se dio cuenta que la nena había sido atacada por un perro. "Estaba a tres metros del portón de la casa. Cuando la levanté, empecé a gritar, llamando a mi señora para que llamara a una ambulancia", le contó Vázquez, que tiene otro hijo de 2 años. La levantó, la llevó hasta un banco ubicado en la entrada de la casa y comenzó a practicarle RCP mientras su esposa pedía una ambulancia.

"La senté en un banco que hay en la entrada de la casa, la recosté y le empecé a hacer RCP. Ahí vi que tenía una herida muy grande en el cuello, un agujero enorme, le había roto la tráquea. Cuando yo le hacía RCP, salía todo por ahí y ahí ya me di cuenta de que mi hija estaba muerta", explicó. "¡Me la mató un perro! ¡Me la mató un perro!", gritaba desesperado el hombre.
La investigación apuntó contra “Perejil”
En la zona había varios perros, entre ellos algunos callejeros. Uno de ellos, un mestizo que la Policía bautizó “Perejil”, quedó bajo investigación como presunto responsable del ataque.
El animal fue judicializado y trasladado posteriormente a un refugio, donde permanece bajo guarda judicial. La investigación penal está a cargo de la fiscal jefe de Rawson, Laura Castagno, mientras que también intervino la Fiscalía Ambiental, junto con especialistas del Ministerio Público Fiscal de Chubut y un veterinario.
Se realizaron pericias y se tomaron muestras del animal que fueron enviadas a un laboratorio de La Plata para su análisis.
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Pero la identificación de “Perejil” como el perro que atacó a Alma es cuestionada tanto por la familia de la víctima como por vecinos y organizaciones que se movilizaron para defender al animal.
El padre de la nena recordó que, después del ataque, vio a “Perejil” sentado y tranquilo cerca de una virgen. También sostuvo que no recuerda haberlo visto con sangre, aunque posteriormente la Fiscalía le mostró un video en el que el perro tenía manchas en el pecho.

“Yo pienso que ese perro no le pudo haber quebrado la tráquea a mi hija”, afirmó Vázquez. "Queremos que le hagan un ADN al manto negro de la casa de al lado. Tiene que ser un un perro grande para lo que le hicieron a mi nena. No pudo haber sido ese perrito al que le apuntó la Justicia desde el día uno", sostuvo.
Vázquez también cuestionó las imágenes de las cámaras de seguridad incorporadas a la causa. Según expresó, una de las personas de la propiedad lindera les había informado que contaba con seis cámaras, pero la que fue presentada ante la investigación no registraría el lugar exacto donde ocurrió el ataque.
Para el padre de Alma, esa y otras circunstancias constituyen “inconsistencias” que todavía deberían ser investigadas.
El abogado Oscar Marinao Toledo, que representa a la familia de la nena, coincidió en que el relato de Vázquez debe ser tenido en cuenta y aseguró que propusieron ante la Fiscalía distintas medidas, entre ellas pericias sobre otros perros. También cuestionó que la familia no haya tenido acceso a la totalidad de la información incorporada al expediente.
La familia de Alma también cuestionó el tratamiento que tuvo el caso luego de la muerte de la nena. Vázquez aseguró que la discusión pública terminó concentrándose en la situación de “Perejil” y no en la víctima.
“Tomaron más en cuenta a un perro que a la víctima, que fue mi hija”, lamentó. También cuestionó que se difundiera la imagen del animal junto a fotografías de Alma y calificó esa situación como “de muy mal gusto”.
El dolor continúa presente para la familia. “La semana pasada nos llegó la campera del jardín. Estaba en salita roja”, contó Vázquez al recordar a su hija.
Los abogados de “Perejil”
Mientras la familia reclama avanzar sobre otras hipótesis, “Perejil” también tiene representación legal. Los abogados Gerardo Martínez y Bibiana Dualde, del estudio OMT, asumieron su defensa.
Martínez cuestionó que el animal haya permanecido encerrado en una jaula y sostuvo que esa situación podría haber afectado su comportamiento y perjudicar análisis posteriores.
“Ese perro no tiene voz. Es un ser sintiente”, afirmó el abogado, quien sostuvo que, si “Perejil” no fue el responsable, identificarlo erróneamente como atacante implicaría dejar libre al verdadero animal que representa un potencial peligro.
La organización comunitaria que interviene en su cuidado también sostiene que “Perejil” no tenía antecedentes de agresividad. Según Sandra Jaques, el perro llevaba alrededor de dos meses en Playa Magagna, donde vecinos y turistas le daban comida y se acercaban a él.
Además, cuestionó que las manchas de sangre estuvieran en el pecho del animal y no en el hocico, aunque esa apreciación por sí sola no determina qué ocurrió durante el ataque.
"Yo no me acuerdo de haberlo visto manchado con sangre y después me muestra un video la fiscalía que el perro tenía sangre en el pecho. Yo no lo vi con sangre y mi hija ya estaba muerta", insistió el padre.
“Justicia por Alma y Perejil”
El caso generó movilizaciones en Playa Magagna y en Trelew, en las que algunos vecinos reclamaron que se libere a “Perejil” y que la investigación avance sobre otros posibles responsables.
En uno de los carteles que llevaron a las marchas, incluso participó la madre de Alma, se podía leer: “Justicia por Alma y Perejil”. También aparecieron consignas como “Free Perejil” y “Perejil es inocente”.
RM/ff