Internacional

Alejandro Laurnagaray sobre el acuerdo entre Estados Unidos e Irán: "No podemos hablar de paz en la región"

El analista internacional afirmó que el acuerdo alcanzado entre Estados Unidos e Irán debe interpretarse como una reducción de las hostilidades y no como el inicio de una paz duradera.

Medio Oriente (Captura)

Para Alejandro Laurnagaray, el memorando firmado entre Estados Unidos e Irán abre una nueva etapa de negociaciones, pero está lejos de significar el fin de las disputas en Medio Oriente. Según explicó, el entendimiento responde a una necesidad coyuntural de ambas partes y a factores económicos y estratégicos de alcance global.

"No podemos hablar de paz en la región", remarcó el especialista, al señalar que la rivalidad entre Estados Unidos, Israel e Irán continuará vigente. En ese sentido, agregó que "es un enfrentamiento continuo que ahora lo que estamos viendo es una desescalada".

La economía y el petróleo, claves del acuerdo

Laurnagaray sostuvo que uno de los principales motores del entendimiento fue la necesidad de normalizar el comercio energético y garantizar la libre circulación marítima. Según explicó, la presión inflacionaria en Estados Unidos aceleró la búsqueda de una solución diplomática. "La clave está en que se reanude y se normalice el tránsito y el comercio de combustible", señaló. Además, destacó que Irán encontró una herramienta de presión eficaz mediante el control estratégico de las rutas energéticas.

Para el analista, la cuestión nuclear seguirá siendo el eje central de las conversaciones durante los próximos 60 días. "La cuestión nuclear es la clave fundamental, estructural y esencial de este conflicto", aseguró.

Asimismo, indicó que el acuerdo definitivo requerirá consenso internacional y destacó el papel de las principales potencias mundiales. "Estados Unidos, Rusia y China se tienen que poner de acuerdo", afirmó, al considerar que Moscú y Beijing también participaron indirectamente en las negociaciones.

Un nuevo equilibrio de poder global

El especialista en relaciones internacionales sostuvo que el conflicto debe analizarse dentro de un contexto más amplio de reconfiguración del sistema internacional. Según explicó, el mundo atraviesa una transición hacia un esquema multipolar en el que Estados Unidos, China y Rusia buscan equilibrar sus respectivas áreas de influencia.

"Estamos en un sistema multipolar ya y Estados Unidos lo asume", expresó. Además, advirtió que la competencia entre las grandes potencias continuará desarrollándose a través de herramientas económicas, tecnológicas y geopolíticas más que mediante enfrentamientos directos.

Respecto a la posibilidad de identificar vencedores y derrotados tras el acuerdo, Laurnagaray fue categórico. "No es serio hablar de ganadores y perdedores", afirmó. Si bien reconoció que tanto Irán como Estados Unidos obtuvieron beneficios parciales, consideró que la situación responde a una disputa de largo plazo.

Finalmente, concluyó que las narrativas triunfalistas responden más a intereses políticos internos que a la realidad estratégica. "Tanto Irán como Estados Unidos van a decir que ganaron", señaló, aunque insistió en que el conflicto permanece abierto y sujeto a nuevas negociaciones.