Agenda pública

DNU sobre extranjeros: qué hay detrás de la nueva medida del Gobierno

El economista, Federico Glustein, expresó: “Sin lugar a duda, hay una intención de patear la pelota hacia afuera por parte del Gobierno”.

Federico Glustein: “El Gobierno intenta cambiar la agenda de forma negativa a positiva” (Cedoc Perfil)

El economista, Federico Glustein, evaluó en Canal E el nuevo DNU impulsado por el Gobierno para establecer nuevas condiciones vinculadas con el ingreso y la permanencia de extranjeros en el país.

Glustein consideró que el debate sobre los extranjeros tiene dos ejes. “Por un lado, tiene que ver con la cantidad de extranjeros no residentes que utilizan los servicios públicos de la Argentina, que ese siempre fue un foco del Gobierno intenso, tanto en campaña política como en la gestión”, planteó.

Cómo debería tenerse en cuenta el uso de los recursos públicos

En ese sentido, sostuvo que el análisis debería concentrarse en el impacto sobre los recursos públicos: “A mí me parece que lo que hay que analizar más es el otro punto que siempre está en boda, es cuántos extranjeros no residentes utilizan la salud pública y la universidad pública, cuántos recursos se van en esa cantidad de personas”.

Para Glustein, el Gobierno también intenta modificar el eje de la discusión política. “Sin lugar a duda, hay una intención de patear la pelota hacia afuera por parte del Gobierno”, resaltó.

El Gobierno busca cambiar el foco de la agenda pública

Sobre la misma línea, agregó que, “creo que también el Gobierno intenta tratar de cambiar la agenda de forma negativa a positiva con un debate que no estaba instalado en la agenda”.

El entrevistado también analizó la posible contradicción entre el DNU sobre extranjeros y la modificación de la Ley de Tierras. “Yo no creo que haya una incongruencia, yo creo que los dos apuntan a dos cuestiones diferentes”, expresó.

Sin embargo, manifestó preocupación por la posibilidad de que una mayor cantidad de tierras rurales quede en manos extranjeras: “Yo creo que sí hay una cuestión de soberanía, porque la cantidad de hectáreas rurales que se podría vender a partir de la modificación de la Ley de Tierras puede violar el principio de soberanía nacional”.