Caso Epstein

Christian Lamesa: “Lo más escandaloso es el grado de impunidad con el que esta gente pudo actuar”

La difusión de nuevos documentos reactiva el debate sobre las responsabilidades políticas, judiciales y de inteligencia en uno de los casos más graves de abuso y poder.

Jeffrey Epstein (Cedoc)

La publicación de nuevos archivos vinculados a Jeffrey Epstein volvió a sacudir a la política y a las élites globales. Para Christian Lamesa, el eje del debate está mal planteado. “Lo más escandaloso no es solo el morbo, sino el grado de impunidad con el que esta gente pudo actuar”, afirmó.

El analista cuestionó que la cobertura mediática se concentre en los nombres famosos sin profundizar en las consecuencias estructurales. “Se mantiene el foco en el condimento morboso, pero no en las aristas geopolíticas, que son graves y complicadas”, explicó. En ese sentido, remarcó que existen investigaciones que exceden el plano judicial. “Se sabe que hay investigaciones muy serias que implican a Epstein y a una red mucho más amplia”.

Redes de poder, inteligencia y silencio político

Lamesa describió el entramado como una estructura de sometimiento y control. “Esto habría sido una red de prostitución infantil para comprometer a políticos, magnates y gente de la realeza”, sostuvo, y agregó que el objetivo habría sido generar lazos de poder irreversibles. “Sellados con fotos y videos comprometedores”.

El analista insistió en que el caso no debe leerse desde una lógica partidaria. “Esto no se tiene que partidizar entre izquierda y derecha”, afirmó, y cuestionó el doble estándar en la condena pública. “Se nombra a Clinton, pero se omiten otros nombres según la conveniencia ideológica”.

Sobre la Justicia, Lamesa fue pesimista: “No tengo demasiadas esperanzas de que la justicia haga justicia”, dijo, al recordar el acuerdo judicial que permitió a Epstein cumplir una condena mínima. “Fue una verdadera cargada, si no fuera tan grave”, sentenció.

Víctimas, moral social y lo que aún puede salir a la luz

El analista también se refirió a la situación de las víctimas. “Muchas no se animaron a dar la cara y otras declararon con identidad protegida”, explicó, alertando sobre la revictimización. “No estamos hablando de delincuentes comunes, sino de personas con muchísimo poder”, remarcó.

Lamesa sostuvo que el impacto social del caso recién comienza. “La sociedad estadounidense está pidiendo un cambio y una vuelta a valores morales”, afirmó, y anticipó nuevas revelaciones. “Creo que van a seguir apareciendo nombres”, concluyó.

Finalmente, advirtió sobre las consecuencias culturales. “Si no se dicen las cosas como son, Occidente va a seguir cayendo en una decadencia moral cada vez más profunda”, cerró.