Tecnología y estafa

Delitos con inteligencia artificial: cómo operan las estafas con voces y videos falsos en Argentina

El abogado penalista, Andrés Vautrín advierte sobre el ciberdelito y la falta de legislación específica.

Estafas con inteligencia artificial (Télam)

El avance de la inteligencia artificial abrió nuevas oportunidades, pero también generó un terreno fértil para el delito. En ese sentido, Andrés Vautrín explicó: “La tecnología viene a ayudarnos, pero también los delincuentes la utilizan para cometer diferentes delitos”, marcando el doble filo de estas herramientas.

Según detalló, hoy cualquier persona con acceso a internet puede manipular identidades digitales: “Cualquier persona puede duplicar la voz de otra, recrear imágenes y hasta generar contenido falso”, lo que facilita fraudes y situaciones de alto impacto psicológico.

Estafas virtuales y manipulación con IA

Uno de los principales riesgos actuales son las estafas mediante engaños digitales. Bautrín advirtió sobre el crecimiento del phishing y los ataques con malware: “Con un correo electrónico pueden meterte un programa que permite manejar tu computadora y vaciar tus cuentas”, explicó.

Además, la inteligencia artificial elevó el nivel de sofisticación de los fraudes: “Podés recibir un llamado con la voz de un familiar pidiendo dinero”, alertó, y recomendó establecer códigos de seguridad entre familiares para evitar caer en estas trampas.

El fenómeno no se limita a casos individuales. También afecta a empresas y grandes operaciones: “Se han recreado reuniones falsas con inteligencia artificial y hubo estafas multimillonarias”, señaló, en referencia a fraudes internacionales de gran escala.

 

Vacíos legales y cómo actuar ante una estafa

Desde el punto de vista jurídico, Vautrín subrayó la falta de legislación específica: “Estos delitos no están tipificados y se utilizan figuras como la estafa para poder condenar”, indicó, y remarcó la necesidad de avanzar en nuevas leyes.

También hizo foco en el impacto emocional de estos delitos, recordando casos locales: “Se han condenado situaciones por el daño psicológico que generan en las víctimas”, sostuvo.

En cuanto a la prevención, insistió en medidas básicas pero clave: “No hay que hacer clic en correos sospechosos ni brindar información sensible”, recomendó, y sugirió siempre verificar con las entidades oficiales ante cualquier duda.

Finalmente, destacó que existen herramientas para denunciar y actuar: “Hay fiscalías especializadas en ciberdelitos que pueden ayudar e incluso recuperar fondos”, concluyó, llevando algo de tranquilidad frente a un delito en expansión.