Jorge Borgognoni: “No existe un gran robo si no hay alguien de adentro que te dé la información”
El analista internacional se refirió a las implicancias geopolíticas de la detención de Nicolás Maduro y el avance de un nuevo orden internacional liderado por Washington.
La detención de Nicolás Maduro sorprendió a la comunidad internacional por su velocidad, su forma y el silencio inicial de los principales actores globales.
Para el analista internacional Jorge Borgognoni, en diálogo con Canal E, el episodio fue “minuto a minuto” y dejó al descubierto una naturalización peligrosa del poder. “Parecía que se había naturalizado la adopción de un presidente naturalmente acusado de narcotráfico”, afirmó, señalando la falta de reacción inicial ante un hecho de enorme impacto institucional.
El entrevistado recordó que meses atrás existió un contacto directo entre Donald Trump y Maduro. “Ambos dijeron que habían sido muy cordiales, maduros y amables, pero nunca se supo de qué hablaron”, subrayó, remarcando lo llamativo de que, tras ese diálogo, se produjera una captura “de la mañana a la noche y con poca resistencia”.
Un operativo que expone fisuras internas
Borgognoni sostuvo que la operación no se limitó a Maduro, sino que incluyó a su círculo más íntimo. “No fue solo contra Maduro, también contra su esposa, que no es un tema menor”, explicó, destacando su peso político e histórico dentro del chavismo duro. La puesta en escena, con imágenes y despliegue mediático, respondió a un patrón conocido. “Es el show mediático estadounidense clásico, casi cinematográfico”, describió.
El silencio inicial de potencias como Rusia y China también llamó la atención. “Los comunicados fueron tan escuetos que parecían decir: esto nos tomó por sorpresa a todos”, indicó. Para Borgognoni, nadie estuvo dispuesto a escalar el conflicto. “No hubo ningún país diciendo ‘devuelvan a Maduro o habrá consecuencias’”, remarcó.
Recursos, poder y doctrina Monroe sin disimulo
Según el analista, el discurso posterior de Trump dejó en claro las prioridades. “Nunca se nombró la palabra democracia, pero sí habló 27 veces de intereses”, afirmó. El petróleo venezolano fue el eje central. “Se hizo una declaración de cómo se iba a manejar el petróleo y quién iba a ser el mayor comprador”, detalló.
Borgognoni ve una lógica repetida en la historia estadounidense. “Antes era la economía de guerra, hoy es una guerra de economía”, explicó, comparando el caso venezolano con Panamá o Irak. En ese marco, la doctrina Monroe reaparece sin matices. “Necesitamos el petróleo de Venezuela, listo, no se discute más”, sostuvo.
La idea de soberanía queda relegada frente al uso de la fuerza. “En nombre de la paz, un latigazo; en nombre de la paz, un bombardeo”, sintetizó, alertando sobre la doble moral que rige el nuevo orden internacional.
Finalmente, Borgognoni apuntó a una infiltración interna como clave del operativo. “Nunca existe un gran robo si no hay alguien de adentro que te dé la información”, concluyó, afirmando que toda estructura de poder cae cuando se abre una grieta interna.
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