Acuerdo Mercosur-UE

Lorena D’Angelo: “Es un punto de partida para seguir mejorando la situación de todos”

La analista y consultora del mercado de granos se refirió al impacto político y económico del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea.

Mercosur-Unión Europea (Noticias Argentinas)

En diálogo con Canal E, Lorena D’Angelo, analista y consultora en el mercado de granos, aseguró que la ratificación parlamentaria del acuerdo Mercosur-UE marca “un punto de partida” para la economía argentina, aunque advirtió que los impactos concretos se verán en el mediano plazo.

Ratificación, mayorías y alcance global

El proceso tuvo un condimento político: Argentina buscaba ser el primer país en ratificar, pero finalmente Uruguay votó antes. Sin embargo, para D’Angelo el dato central fue otro: “Se votó por una amplia mayoría, prácticamente no hubo números que fueron importantes en la negativa”, destacó.

Según explicó, tras la aprobación legislativa, el Ejecutivo avanzará con la promulgación, mientras que en Europa resta la revisión institucional y la aprobación final de los Estados miembros. Aun así, fue contundente: “Podríamos decir que ya el acuerdo está firmado porque la mayoría efectivamente lo aprobó”.

Desde el punto de vista económico, remarcó la magnitud del mercado involucrado: más de 450 millones de personas en la Unión Europea, a las que se suma la población del Mercosur, alcanzando unos 700 millones de potenciales beneficiarios. Además, recordó que el comercio entre ambos bloques ya representa cerca del 20% del PBI mundial y que el 99,5% de los productos agroindustriales mejorarían sus condiciones de acceso.

No obstante, relativizó la “carrera” por ser el primero en ratificar: “No debería traer ningún beneficio más allá de lo simbólico; el acuerdo es del Mercosur en su totalidad”.

Retenciones, soja y desafíos estructurales

Más allá del acuerdo, D’Angelo subrayó que el reclamo central del sector agroindustrial sigue siendo la carga tributaria, especialmente los derechos de exportación (DEX). En ese sentido, explicó que el compromiso firmado prevé su eliminación progresiva en la mayoría de los productos en los próximos tres años, con plazos más extensos para la soja.

La especialista fue clara respecto a la urgencia sectorial: “El productor necesita que se le saque esta mochilita que son los derechos de exportación”. En el caso de la soja, indicó que el tributo implica una pérdida cercana a 100 dólares por tonelada frente a competidores internacionales.

Sobre los rumores de una baja inminente de retenciones, fue categórica: “Fue una fake news”, lo que incluso generó subas momentáneas en los precios de la soja. A su juicio, recién en 2026 podrían verse avances concretos en esa materia.

En cuanto a estrategias comerciales, recomendó aprovechar oportunidades actuales en soja ante la inminente presión de cosecha brasileña récord y el inicio de la recolección local. En maíz, advirtió que la entrada estacional de oferta presionará precios a la baja, mientras que en trigo destacó la competitividad lograda que permitió incluso vender un embarque a Estados Unidos.

Para D’Angelo, el acuerdo es histórico por su respaldo político y por abrir margen para nuevas iniciativas: “Le da un punto de partida al gobierno para seguir presentando otros proyectos que le ayuden a la economía y al día a día de las personas”.

Para la especialista, aunque resten instancias formales en Europa, el entendimiento político ya está consolidado.