Matías Franco: “En Argentina se paga por producir y no por ganar”

El consultor económico apuntó contra el esquema impositivo y el impacto del costo argentino sobre la competitividad de las pymes.

Pesos argentinos (Noticias Argentinas)

En diálogo con Canal E, el consultor económico Guillermo Franco analizó el impacto de la apertura económica impulsada por el gobierno, las reformas de “segunda generación” y la importancia de la previsibilidad para las pymes.

Reformas estructurales y el verdadero problema de fondo

El entrevistado coincidió en que el ingreso de productos importados a bajo precio genera un fuerte impacto sobre la industria local, pero advirtió que el análisis no puede ser parcial. “Eso que vos decís es una verdad, pero tenemos que comprenderla dentro del cuadro completo”, sostuvo, y agregó que “si solamente miramos esas variables macro que hacen que las condiciones sean más favorables por la apertura, estaríamos cerrando el análisis”.

En ese sentido, puso el foco en las reformas que el propio Gobierno define como de segunda generación. “Hay reformas que se están por plantear en este mes en el Congreso, como la reforma laboral y la reforma tributaria, que deberían empezar a mejorar la ecuación de las empresas desde el lado de los costos”, explicó. Para el consultor, “si yo vendo y gasto menos, la cuenta de suma y resta me va a dar más ganancia abajo”, aunque aclaró que es necesario esperar a que ese proceso se materialice.

Uno de los principales obstáculos sigue siendo el llamado “costo argentino”. “La empresa argentina no solo compite con China y su escala gigantesca, sino que además primero paga impuestos y después ve si gana. Es una locura”, afirmó con dureza. En la misma línea, remarcó: “En Argentina se paga por producir y no por ganar”, una lógica que golpea de lleno a las pymes.

Pymes, empleo y previsibilidad cambiaria

El entrevistado destacó el rol central de las pequeñas y medianas empresas en la economía nacional. “Si ponemos diez personas adelante, siete trabajan en pymes”, señaló, y recordó que “esas siete generan el 50% del Producto Bruto Interno”. Por eso, insistió en la necesidad de evaluar cada decisión desde tres perspectivas: “Argentina como país, las pymes y las personas”.

Sobre el esquema de bandas cambiarias, reconoció que no existe una solución perfecta. “No vamos a poder nunca lograr algo que sea para el 100%”, admitió, pero defendió el actual rumbo. “Hay que tender a que las decisiones alcancen a la gran mayoría”, subrayó. En ese marco, relativizó el nivel actual del dólar y puso el acento en la previsibilidad: “Que el dólar esté en 1.430 o 1.440 no me preocupa; lo importante es que están las bandas y no se va de ahí”.

Finalmente, valoró el cambio de clima macroeconómico. “Lo que se empieza a lograr es algo muy importante para todos, que es la previsibilidad”, afirmó, y agregó un dato clave: “La inflación ya no rankea entre los principales problemas de las pymes”, lo que permite planificar precios, márgenes y decisiones de inversión con mayor certidumbre.