Sector textil

Pablo Tigani: “Hubo puntos donde se tocó apenas el 29% de utilización de la capacidad productiva"

El analista político explicó el giro pragmático que están adoptando muchas empresas nacionales, la apertura comercial y el sistema financiero frente al actual modelo económico.

Sector textil (Noticias Argentinas)

La industria textil argentina atraviesa uno de sus peores momentos históricos. La combinación de apertura de importaciones, dólar barato y caída del consumo interno llevó a niveles críticos de producción. “Hubo puntos donde se tocó apenas el 29% de utilización de la capacidad productiva, algo casi inédito en la Argentina”, afirmó Pablo Tigani a Canal E.

El analista explicó que el problema no es solo coyuntural: “Hay un contexto macroeconómico con dólar barato, apertura de la economía y un auge de empresas chinas que te venden directamente desde tu casa a precios muy convenientes”. A eso se suma una debilidad estructural del sector: “Durante los años de protección, la industria textil no se equipó para resistir una situación como esta”.

Tigani fue contundente sobre la competencia externa:“Cuando uno piensa en un obrero chino que gana cuatro dólares por día, es muy difícil competir, aun con las mejores máquinas”. El deterioro no se limita al textil: “La industria automotriz cayó más de 50% en patentamientos y estamos entregándole el mercado a Brasil”.

Empresas en crisis, reestructuración y riesgo financiero

La caída del consumo masivo también agrava el escenario. “Ya no hablamos solo de bebidas: cayó la carne, las proteínas, productos básicos para la alimentación”, alertó Tigani, y concluyó:“Este tipo de políticas deja mucha gente, muchas industrias y muchos comercios afuera”.

Frente a este panorama, muchas empresas buscan reinventarse para sobrevivir. “En los últimos seis meses se intensificaron las consultas por reestructuración de deuda”, explicó, al señalar que los presupuestos optimistas no se cumplieron. “Las ventas no llegaron, el flujo de fondos no aparece y los compromisos no se pueden cumplir”.

Para Tigani, el pragmatismo se volvió inevitable: “Soy superindustrialista, pero para seguir protestando tengo que sobrevivir”. Incluso admitió un cambio forzado de estrategia:  “Antes que importe alguien que no conoce el mercado, importo yo, sobrevivo y pongo una fundita a mis máquinas hasta que pueda volver a fabricar”.

El riesgo también alcanza al sistema financiero. “Los bancos están muy complicados: sube la mora, se acumulan deudas y empiezan a bajar los límites de crédito”, advirtió. “Si no le cobran al Estado, a las empresas y a las personas, el sector financiero también puede entrar en problemas”.

Sobre el cruce entre Paolo Rocca y el Gobierno, Tigani fue crítico: “Hubo un apoyo irrestricto a este modelo y hoy se empieza a sufrir en carne propia”. Y concluyó: “Lo que él dice es políticamente correcto, pero en el fondo reconocen que fueron demasiado optimistas”.