La dinámica descendente del riesgo país se convirtió en una de las principales señales del nuevo escenario macroeconómico argentino. Según explicó el economista Adrián Ravier, “en diciembre del 23 el riesgo país estaba arriba de 2.500 puntos”, mientras que hoy “romper la barrera de los 500 puntos es una muy buena noticia para el gobierno”.
El economista remarcó que este indicador “sintetiza mucho de lo que pasa en el mercado” y refleja una serie de avances acumulados: “con este programa de estabilización, la reforma fiscal, la reforma monetaria, la reforma cambiaria y levantar el cepo, ha habido muchas buenas noticias”. A eso se suma la baja de la inflación y el repunte de la actividad: “cuando uno compara la media del EMAE de 2025 frente a 2024, hablamos de un crecimiento del 4,5%”.
Ravier destacó que el contexto fiscal es clave para entender la mejora: “este es un gobierno que ha tenido superávit fiscal desde el inicio”, lo que permitió “no recurrir a deuda para financiar el Tesoro, sino hacer frente a las deudas heredadas”.
Reformas estructurales y expectativas de financiamiento
Desde su mirada, la baja del riesgo país también se apoya en expectativas de cambios de fondo. “La reforma laboral, la reforma tributaria que vendrá y la apertura económica con la Unión Europea son noticias que ayudan a que el riesgo país siga bajando”, sostuvo, aunque aclaró que “es clave que estas reformas pasen por el Congreso”.
Consultado sobre la posibilidad de que Argentina emita deuda a tasas similares a Ecuador, Ravier fue optimista pero prudente. “Eso puede pasar en el corto plazo, pero Argentina intenta algo más ambicioso”, explicó, recordando que la dolarización ecuatoriana reduce riesgos que Argentina aún enfrenta.
Aun así, subrayó la solidez del actual esquema macroeconómico: “El Banco Central está acumulando reservas y ya superó los 46.000 millones de dólares”, lo que “da confianza de que el modelo está fuerte”. En ese marco, anticipó que “la inflación va a seguir bajando, la economía va a tender a crecer y hay analistas que hablan de un crecimiento arriba del 3% para 2026”.
Tasas, consumo y reservas: señales hacia adelante
Sobre las tasas de interés, Ravier fue claro: “De la mano de la baja de la inflación van a seguir bajando las tasas”, aunque reconoció “dificultades de cortísimo plazo” para una baja inmediata. Aun así, aseguró que “la recuperación está”, incluso en sectores que avanzan más lento.
Respecto al consumo, explicó que muchos indicadores todavía reflejan el escenario previo a las elecciones. “Los datos que tenemos hoy son prácticamente del escenario preelectoral”, pero anticipó mejoras: “cuando lleguen los datos de diciembre, enero y febrero, vamos a ver números más positivos”.
Finalmente, puso el foco en la acumulación de reservas como pieza clave del modelo. “Era lo que estaba faltando”, afirmó, y destacó que “se han acumulado más de 900 millones de dólares en enero”, demostrando que “no es necesaria una devaluación”. Para Ravier, este combo explica el presente: “la suba de los bonos y la baja del riesgo país muestran que Argentina genera confianza para pagar su deuda”.