Roberto Russell: “Javier Milei supone que con Estados Unidos, la Argentina puede salir de su crisis”
El especialista en relaciones internacionales, Roberto Russell, resaltó que, “para sus afinidades ideológicas, para su proyecto político y para su proyecto económico, a Milei lo único que le importa es la relación con Estados Unidos e Israel”.
En una nueva edición de Efecto Mariposa, el especialista en relaciones internacionales, Roberto Russell, ofreció una lectura sobre la política exterior del presidente Javier Milei, la decisión de Argentina de renunciar a su incorporación al foro de los BRICS y el escenario global que se perfila a partir de la creciente rivalidad entre las grandes potencias.
Sobre si fue un acierto o un error la decisión de Javier Milei de abandonar la candidatura a los BRICS en los primeros días de su gestión, Roberto Russell planteó: “Para alguien como él y el tipo de política exterior que él quería promover, obviamente eso era algo inviable, no quiere saber nada”. En esa línea, sostuvo que la determinación fue consistente con el rumbo que Milei ya tenía definido: “Para sus afinidades ideológicas, para su proyecto político y para su proyecto económico, a él lo único que le importa es la relación con Estados Unidos e Israel, eso está claro”.
Javier Milei y la idea de salvación en manos de Estados Unidos
Asimismo, explicó que Milei parte de la convicción de que la salida a la crisis argentina depende de un alineamiento directo con Estados Unidos. “Y él supone que de la mano de estos, sobre todo de Estados Unidos, la Argentina puede salir de su crisis”, afirmó. Sin embargo, advirtió que se trata de una lógica recurrente en la historia del país: “Esta es la vieja idea argentina de que tenemos que salvarnos de la mano de alguien”.
En ese recorrido histórico, Russell recordó experiencias pasadas que no tuvieron los resultados esperados. “Como lo salvó Gran Bretaña, nos equivocamos en el contexto de la Segunda Guerra Mundial, la cosa de Escudero”, señaló. Y agregó que, desde esta perspectiva, la actual conducción considera que ya no hay margen para ambigüedades: “Bueno, ahora basta, listo, el mundo es un mundo que tiende a escalar la competencia, Argentina no puede dar más vueltas, vamos con Estados Unidos y se acabó”.
Ese posicionamiento, según desarrolló, explica que desde el Gobierno se hable de un vínculo estratégico con Estados Unidos, algo que no necesariamente comparten otros países de la región. “Por eso se habla además de un vínculo estratégico, que eso no está en la idea por ahí de otros países de la región”, puntualizó.
Al ampliar la mirada al escenario internacional, el especialista planteó su propia interpretación del orden global. “Yo visualizo esencialmente un orden bipolar. A mí no me gusta mucho la idea de multipolaridad”, afirmó.
La afirmación de la multipolaridad en el mundo
Desde esa definición, cuestionó clasificaciones más flexibles que incluyen a varios actores como polos. “Porque si empezamos a contar polos porque uno se destaca en algo, pero es débil en otro, bueno, en realidad siempre el mundo va a ser multipolar”, explicó.
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