Sobrevivió a La Perla y advierte: “Se niega lo que pasó y se intenta confundir a las nuevas generaciones”
A 48 años del golpe, Liliana Callizo reconstruyó su secuestro y las torturas que sufrió en el centro clandestino cordobés, y alertó sobre el avance de discursos que relativizan los crímenes de la dictadura.
A casi cinco décadas del Golpe de Estado en Argentina de 1976, el testimonio de quienes atravesaron el terrorismo de Estado vuelve a interpelar el presente. En diálogo con Punto a Punto Radio (90.7 FM), Liliana Callizo, sobreviviente de La Perla, combinó memoria personal y advertencias sobre el contexto actual.
“Se me viene que no ha sido en vano todos estos años de lucha. Vale la pena insistir para que salgamos de una vez por todas de un ambiente de impunidad que venimos arrastrando”, aseguró.
Cómplices del exsubjefe de Policía Alejandro Mercado confesaron y fueron condenados
Callizo puso el foco en lo que considera un retroceso en el debate público. “Creo que se han apoderado del significado real de las palabras”, sostuvo, y cuestionó que hoy “se intenta confundir a las nuevas generaciones que no han vivido todo el proceso”.
En esa línea, remarcó el valor de los juicios de lesa humanidad como base de consenso democrático: “Fue un juicio impresionante que se hizo en Argentina con nuestras propias leyes, donde fueron declarados culpables de genocidio y de crímenes de lesa humanidad”. Sin embargo, advirtió: “Hoy están negando absolutamente todo lo que pasó”.
Durante la entrevista, también reconstruyó su secuestro. Contó que fue capturada en una casa mientras militaba políticamente y trasladada sin saber su destino. “Fui llevada al campo La Perla, por supuesto que no sabía ni dónde estaba”, relató.
Allí, describió un sistema de violencia sistemática: “Pasé por torturas colectivas”. Según su testimonio, los golpes eran constantes y organizados: “Nos iban pegando hasta que caíamos y nos levantábamos, no nos dejaban caer”.
Además, recordó las condiciones de detención: “No sabíamos dónde estábamos, no podíamos mirar”. Y detalló el aislamiento: “Me dejaron dos o tres días tirada, mojada en el suelo, y solo me traían agua”.
Interurbanos en Córdoba: empresarios piden un aumento pero advierten por la caída de usuarios
Sobre las consecuencias, explicó que la experiencia dejó marcas duraderas: “Es un gran desgaste por resistir ahí adentro, era constante la presión”. Incluso señaló que no podían expresar emociones: “No podíamos llorar, porque eso era interpretado como estar en contra de ellos”.
A pesar de todo, sostuvo su compromiso con la memoria: “Me considero militante, seguimos trabajando en esto de las denuncias”.
Consultada sobre por qué sobrevivió, evitó dar una respuesta cerrada y apuntó a la lógica del sistema represivo: “Era una arbitrariedad, no tenía coherencia”. Aunque remarcó que existía una planificación general, señaló que también hubo decisiones internas que determinaron quiénes seguían con vida.
“Creo que la planificación era que no tenían que quedar vivos”, afirmó, pero reconoció que en algunos casos hubo excepciones dentro del propio esquema militar.
Su testimonio, atravesado por la crudeza de lo vivido, vuelve a poner en discusión no solo el pasado, sino también el presente: cómo se construye memoria y qué lugar ocupa en la sociedad actual.
También te puede interesar
-
Valentina Fantini: "Los industriales la estamos remando en dulce de leche, pero tenemos una gran perspectiva"
-
Fin de semana con alto turismo en Córdoba: la ocupación hotelera fue cercana al 70%
-
Transporte interurbano: La provincia pone en duda la suba y alerta por la caída de los pasajeros
-
Quiénes son los dos cordobeses que ganaron L’Étape Argentina
-
Acuerdo con China y posible inversión récord: Villa María apuesta a exportar lácteos al gigante asiático
-
Cómplices del exsubjefe de Policía Alejandro Mercado confesaron y fueron condenados
-
Un municipio de Córdoba denunció que el PAMI le debe $ 30 millones
-
El Gobierno prepara un video “sorpresa” por el 24 de marzo y refuerza la idea de “memoria completa”
-
Interurbanos en Córdoba: empresarios piden un aumento pero advierten por la caída de usuarios