Actividad económica

La industria y la construcción crecieron en 2025, según el INDEC

En el caso de la industria, la buena performance de comienzos del año permitió cerrar en positivo con respecto a 2024, mientras que la construcción mostró incrementos interanuales en once de los doce meses.

Estancado. El empleo privado formal no crece de manera sostenida en Argentina desde hace 15 años. Foto: AFP

La industria cayó 3,9% en diciembre de 2025 con respecto al mismo mes del año anterior, marcando el sexto retroceso consecutivo. En el acumulado de 2025, la actividad cerró tuvo un incremento 1,6% en comparación con 2024, de acuerdo con lo informado por Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC)

En diciembre de 2025, 10 de las 16 divisiones de la industria manufacturera presentaron caídas interanuales. En orden a su incidencia en el nivel general, se registraron disminuciones en “Vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes” (-21,6%), “Prendas de vestir, cuero y calzado” (-16,7%), “Maquinaria y equipo” (-14,8%), “Otros equipos, aparatos e instrumentos” (-22,4%), “Productos de caucho y plástico” (-18,3%), “Productos textiles” (-25,7%), “Productos de metal” (-7,5%), “Muebles y colchones, y otras industrias manufactureras” (-6,6%), “Productos de tabaco” (-7,6%) y “Otro equipo de transporte” (-2,9%). 

La industria automotriz arrancó 2026 con caídas en producción y exportaciones

Por otra parte, se observaron incrementos en “Industrias metálicas básicas” (+7,4%), “Madera, papel, edición e impresión” (+4,6%), “Alimentos y bebidas” (+0,8%), “Refinación del petróleo, coque y combustible nuclear” (+4,0%), “Sustancias y productos químicos” (+1,0%) y “Productos minerales no metálicos” (+0,3%).

Desde el CEPEC señalaron que ”el dato confirma que la industria todavía no encuentra un sendero de crecimiento firme y depende de pocos sectores para sostener la actividad. La estabilidad mensual puede marcar un piso, pero la falta de una recuperación generalizada deja en claro que el rebote sigue siendo frágil”. 

Con respecto a lo que se espera para la actividad en 2026, “el gran interrogante pasa por si el consumo y la inversión logran reactivarse, condiciones necesarias para que los sectores más castigados puedan revertir la tendencia y consolidar una mejora más sostenible”.

Construcción

Por su parte, la construcción en diciembre de 2025 registró un crecimiento de 2,9% respecto a igual mes de 202, mientras que el acumulado de 2025 del índice serie original presentó un aumento de 6,3% respecto a 2024. 

Entre 2025, se observaron subas en “Asfalto” (+42,6%), “Artículos sanitarios de cerámica” (+31,7%), “Hormigón elaborado (+20,9%), “Hierrto redondo y acero para la construcción (+13,7%), Mosaicos graníticos y calcáreos (+12,9%), “Placas de yeso” (+10,0%), “Pisos y revestimiento cerámicos” (+6,6%), “Pinturas para construcción” (+5,5%), “Cemento portland” (+5,5%), “Resto de los insumos” (+4,1%) y “Cales (+0,7%). 

Por otra parte, se observaron bajas en “Yeso” (-2,8%) y “Ladrillos huecos” (-2,8%).

En el frente laboral, el empleo privado en la construcción mostró una mejora interanual en noviembre (+2,9%), pero el acumulado del año sigue levemente en negativo (-0,4%). "Esto indica que la actividad empieza a recuperarse antes que el empleo, un patrón típico en etapas iniciales de reactivación, donde las empresas primero usan capacidad instalada antes de volver a contratar fuerte", sostiene el CEPEC.

En la encuesta que realizó el INDEC sobre las perspectivas para el primer trimestre de 2026, el 65,0% de las empresas que realizan principalmente obras privadas prevé que el nivel de actividad del sector no cambiará durante los próximos tres meses, mientras que 22,0% estima que aumentará y 13,0%, que disminuirá.

E cuanto a las empresas dedicadas fundamentalmente a la obra pública, 59,6% opina que el nivel de actividad no cambiará durante el período enero-marzo de 2026, mientras que 21,3% cree que disminuirá y 19,1%, que aumentará", añade el informe.

Para el CEPEC, "la construcción muestra una recuperación real pero todavía frágil, concentrada y muy dependiente del contexto macroeconómico. Es una señal positiva para la economía en general, pero aún lejos de un boom: más rebote que expansión plena, con 2026 como año decisivo para ver si este repunte se transforma en crecimiento sostenido".

LM cp