Después de 33 años

Luis Caputo anunció la nueva licitación de Retiro: inversión privada y concesión por tres décadas

El ministro de Economía declaró de interés público una iniciativa privada para renovar la principal terminal de ómnibus del país. El proyecto prevé obras de modernización, ampliación y puesta en valor, una concesión por 30 años sin financiamiento del Tesoro.

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El Gobierno nacional avanzó con una nueva licitación para la remodelación integral de la Terminal de Ómnibus de Retiro, la principal estación terrestre de larga distancia del país. La medida, oficializada a través del Decreto 273/2026, declara de interés público una iniciativa privada y habilita al Ministerio de Economía a convocar a licitación pública bajo un esquema de concesión con financiamiento 100% privado.

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En la terminal circulan entre 10 y 12 millones de pasajeros al año con picos de hasta 2 millones mensuales en temporada alta y opera más de 300 mil servicios anuales que conectan la Ciudad de Buenos Aires con todo el territorio nacional y países limítrofes.

El anuncio fue difundido por el Ministerio de Economía y también replicado por el ministro Luis Caputo en sus redes sociales, en línea con el mensaje oficial de reemplazar obras financiadas por el Estado por proyectos sostenidos por capital privado. El Gobierno busca presentar el caso Retiro como parte de una nueva etapa en infraestructura: inversión privada, competencia en la licitación, canon para el Estado y continuidad del servicio durante la transición.

Según el texto oficial, la iniciativa apunta a poner fin a “más de 30 años de atraso y decadencia” en la terminal y a modernizar una infraestructura clave para el transporte de pasajeros. Por Retiro circulan entre 10 y 12 millones de personas por año, con picos de hasta 2 millones mensuales en temporada alta, y se operan más de 300.000 servicios anuales que conectan la Ciudad de Buenos Aires con el resto del país y con destinos internacionales limítrofes.

El decreto publicado en el Boletín Oficial precisa que la iniciativa privada fue presentada por Inverlat Investments S.A., Service Trade S.A., Inversiones Peirod S.A. y BV Investment S.A.. El proyecto se denomina “Obra de remodelación, transformación, puesta en valor, operación, administración y explotación comercial del centro de transporte de ómnibus de pasajeros de Retiro y sus usos anexos”.

Qué obras se prevén en la Terminal de Retiro

El plan incluye el reacondicionamiento, modernización y ampliación de la terminal, además de la mejora de los servicios de administración, mantenimiento y operación. También se prevé la incorporación de nuevas dársenas, la optimización de la circulación interna, la mejora de la seguridad y el desarrollo de espacios complementarios que serán definidos durante el proceso licitatorio.

En los considerandos del decreto, el Gobierno sostiene que la propuesta busca transformar la Estación Terminal de Ómnibus Retiro en un “polo intermodal eficiente, accesible y contemporáneo”, con una reconfiguración funcional, nuevos servicios y una mejor integración urbana. También se menciona el objetivo de incrementar el flujo de personas y mercaderías a través de obras, servicios complementarios y explotación de áreas rentables.

La concesión será por 30 años. Durante ese período, el adjudicatario deberá asumir la totalidad de la inversión y la operación del sistema, percibirá los ingresos derivados de la explotación comercial y abonará un canon mensual al Estado nacional. El Ministerio de Economía tendrá a su cargo la elaboración de los pliegos, la convocatoria a licitación y la adjudicación.

El antecedente TEBA y una concesión vencida

Uno de los puntos más sensibles del anuncio es el antecedente de la actual concesión. La Terminal de Retiro es operada desde 1993 por TEBA S.A., empresa históricamente vinculada a Néstor Otero. El contrato original vencía en 2005, luego fue prorrogado en forma directa hasta 2015 y, desde entonces, la operación continuó bajo distintos esquemas transitorios.

El Gobierno sostiene que esa situación derivó en un deterioro progresivo del servicio, con deficiencias de infraestructura, problemas de mantenimiento, falta de iluminación, fallas de seguridad y condiciones insuficientes de confort para los usuarios. En paralelo, el comunicado oficial remarca que distintos gobiernos intentaron avanzar con nuevas licitaciones, pero no lograron concretarlas.

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El decreto también dispone la derogación del llamado licitatorio de 2015 y establece que el operador actual continuará prestando el servicio en las condiciones vigentes hasta que el nuevo adjudicatario asuma formalmente la concesión.

Caputo y la estrategia de infraestructura privada

El mensaje de Caputo en redes se inscribe en una línea que el ministro viene repitiendo para distintas áreas de infraestructura: sustituir el modelo de obra pública financiada con recursos presupuestarios por esquemas de concesión, inversión privada y pago de cánones o explotación comercial. En este caso, Economía remarcó que el proyecto no demandará financiamiento del Tesoro y que apunta a generar previsibilidad para grandes inversiones.

La lectura económica del Gobierno es que el ordenamiento macroeconómico permitiría recuperar confianza para encarar proyectos de gran escala sin comprometer recursos fiscales. El comunicado oficial sostuvo que la posibilidad de avanzar con financiamiento privado es consecuencia de la estabilización de variables económicas y de reglas claras para la inversión.

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En la práctica, la nueva licitación de Retiro será una prueba para ese modelo. El proceso deberá mostrar si el sector privado convalida la ecuación económica de la concesión, qué nivel de inversión compromete, cómo se actualizará el canon y qué impacto tendrá la explotación comercial de una terminal que funciona como nodo estratégico de pasajeros, encomiendas y servicios.

Qué falta para que avance la licitación

A partir de la declaración de interés público, el Ministerio de Economía deberá avanzar con los pliegos técnicos, económicos y jurídicos, convocar a licitación y definir las condiciones de adjudicación. El Boletín Oficial establece que también deberá intervenir el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires para expedirse sobre la viabilidad urbanística de las obras proyectadas.

Mientras tanto, el servicio deberá mantenerse sin interrupciones. El Gobierno aseguró que la transición se hará con continuidad operativa hasta que se adjudique la nueva concesión. Para millones de pasajeros que utilizan Retiro cada año, el principal interrogante será si la futura inversión se traducirá en mejoras concretas: mayor seguridad, instalaciones renovadas, mejor circulación, más dársenas, servicios adecuados y una terminal integrada al entorno urbano.

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