Votación en Nueva York

ONU: Grynspan lidera y Grossi queda segundo, pero pierde apoyos en la carrera por la Secretaría General

La costarricense se mantuvo en el mínimo de votos necesario para avanzar, pero sumó seis en contra. El argentino quedó segundo con seis apoyos, pero perdió dos respecto de la ronda anterior y recibió más votos negativos que positivos. La tendencia en la recta final.

Rebeca Grynspan y Rafael Grossi Foto: Collage

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU) volvió a medir este miércoles el respaldo a los candidatos a secretario general en un nuevo sondeo informal (straw poll), el quinto desde que comenzó la carrera que este mes entra en la recta final. La costarricense Rebeca Grynspan volvió a quedar al frente, con 9 votos a favor, 6 en contra y ninguno sin opinión. Mientras que el argentino Rafael Grossi quedó en segundo lugar, pero perdió apoyos en relación a la medición anterior, al obtener 6 votos a favor y 7 en contra.

Grynspan, reconocida por haber negociado la salida de granos en el peor momento de la guerra entre Ucrania y Rusia, volvió a quedar al frente de la carrera para suceder a António Guterres como secretaria general de Naciones Unidas. Sin embargo, su rendimiento emperó dado que, si bien obtuvo 9 votos de respaldo (el umbral mínimo para seguir en carrera) acumuló seis en contra, según datos difundidos por PassBlue, un medio estadounidense especializado en el máximo organismo internacional. En tanto, el número de apoyos (encourage, en inglés), la mantiene en el mínimo necesario para que su candidatura pueda avanzar hacia una recomendación final del Consejo, aunque el crecimiento de los votos en contra muestra que su posición todavía no está consolidada.

Resultados de la votación preliminar del 7 de octubre para la selección del Secretario General de la ONU. Foto: Passblue

En el caso del diplomático argentino, Grossi quedó segundo, con seis votos a favor, pero perdió dos apoyos respecto de la ronda anterior, cuando había conseguido ocho. Además, recibió siete votos en contra, que en lenguaje ONU se traducen en que miembros "desalientan" su candidatura (discourage, en inglés). Así, el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) subió al segundo lugar de la clasificación, lo que no necesariamente se traduce en crecimiento de respaldo internacional. Sumado a que, además, en esta votación también se registró la caída de la guyanesa Carolyn Rodrigues Birkett, que pasó de ocho a cinco apoyos, y terminó tercera tras mantenerse en segundo lugar durante las primeras cuatro votaciones.

Por detrás aparecen la eslovena Marta Kos Venta, con cinco apoyos y diez rechazos; la ecuatoriana María Fernanda Espinosa, con tres y nueve; el ugandés Olara Otunnu, con tres y doce; y el nigeriano Akinwumi A. Baki, con ningún voto de respaldo y 14 en contra. Cabe destacar que hasta último momento los países pueden proponer nuevos candidatos, por lo que la llave está abierta, más allá de la tendencia favorable en favor de que una mujer se haga del máximo cargo diplomático global por primera vez, a 80 años de su creación.

Grynspan lidera y Grossi "sigue en carrera" 

La evolución de los llamados straw polls muestra que el liderazgo de Grynspan se mantiene a pesar del traspié de este miércoles. En el primer sondeo, recibió 10 apoyos, cayó a 7 en el segundo, volvió a 9 en el tercero, alcanzó nuevamente 10 en el cuarto y ahora quedó en 9. Es decir, fue la candidata más votada en cuatro de las cinco rondas realizadas hasta ahora.

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Por su lado, Grossi tuvo un recorrido diferente: comenzó con 7 votos de respaldo, mantuvo ese número en la segunda ronda, cayó a 5 en la tercera, rebotó hasta 8 en la cuarta y ahora volvió a 6. Desde el entorno del diplomático interpretaron la última ronda como una "muy buena" y resaltaron que el argentino "sigue en carrera", según publicó el diario La Nación. El dato que destacan es que Grynspan también perdió un voto y Rodrigues-Birkett cayó tres, mientras Grossi quedó segundo pese a haber perdido dos apoyos.

Su candidatura, por lo tanto, no muestra una expansión sostenida de apoyos, aunque el argentino logró quedar segundo en la última medición por el retroceso de Rodrigues Birkett. La guyanesa había conseguido 9 apoyos en la primera ronda y se mantuvo en 8 durante las siguientes tres, pero en la última perdió tres votos y pasó a cinco. Al mismo tiempo, sus rechazos subieron de seis a nueve. 

El resultado deja así una carrera en la que ninguno de los principales competidores de Grynspan consigue consolidarse por encima del umbral de nueve votos. Y aunque la costarricense sigue primera, tampoco tiene todavía un consenso asegurado: en la última ronda perdió un voto de respaldo respecto del sondeo anterior y sus rechazos se duplicaron, de tres a seis.

"Grynspan está justo ahí, por encima de la línea de votación. El mínimo es 9, mientras que de 5 para abajo queda lejos", explicó una fuente diplomática consultada por PERFIL que conoce de cerca cómo funciona el poroteo diplomático entre las delegaciones reunidas en Nueva York, donde está la sede de la ONU. Sobre Grossi, agregó que para "el nivel de visibilidad que tiene", como parte de su rol como auditor nuclear en conflictos de alto voltaje como Ucrania e Irán, "sigue teniendo dos tercios en contra, y eso es mucho". 

Rafael Grossi.

Los straw polls son votaciones informales del órgano ejecutivo de la ONU, compuesto por 15 miembros, y no revelan qué país emitió cada voto. Eso resulta especialmente relevante porque la recomendación del Consejo de Seguridad, que luego gira a la Asamblea General, requiere la mayor cantidad de votos favorables y no de ser bloqueada por ninguno de sus cinco miembros permanentes: Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido.

Grossi cuenta además con el respaldo de Estados Unidos y Francia, mientras que China se inclina por que la próxima secretaria general sea una mujer. Rusia todavía no definió públicamente su posición y Reino Unido continúa siendo una incógnita. En el caso de Londres, la elección se cruza con la política exterior de Javier Milei, que puso entre sus ejes la disputa para frenar la explotación petrolera británica en el Atlántico Sur, en particular el proyecto Sea Lion, en el marco de las resoluciones 2065 y 3149 de la Asamblea General de la ONU y de la Ley 26.659, que establece restricciones para actividades hidrocarburíferas en la plataforma continental argentina sin autorización. La posición de Milei generó nuevos cruces diplomáticos con Londres por la soberanía de las islas.