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En Ronda de Corresponsales analizaron la hipótesis de una “guerra híbrida” detrás de la crisis de Ceuta

Marcelo Molina y Juan Luis Francia analizaron en Ronda de Corresponsales (RDC), por +Perfil, la crisis que atraviesa Ceuta y las tensiones entre España y Marruecos.

Crisis migratoria en Ceuta Foto: AFP

La crisis en Ceuta llegó al día 42 sin una solución a la vista y con nuevos documentos, testimonios y denuncias que volvieron a poner bajo presión al Gobierno de Pedro Sánchez. La situación suma cuestionamientos por los avisos previos, incidentes en la ciudad, reclamos de servicios y una nueva convocatoria para acercarse a la frontera el 20 de septiembre.

En Ronda de Corresponsales (RDC), por +Perfil, Marcelo Molina, corresponsal de España, detalló las novedades del caso y puso el foco en las filtraciones que podrían demostrar que existieron advertencias previas.

Los documentos que vuelven a poner el foco en los avisos

Molina señaló que continúan apareciendo documentos y testimonios vinculados con la crisis. Entre ellos mencionó la difusión de un documento secreto todavía no desclasificado que incluiría intervenciones telefónicas a agentes marroquíes.

Según relató el corresponsal, esas comunicaciones hacían referencia a una posible entrada masiva a Ceuta y señalaban que parte de la información procedía de las Fuerzas Armadas Reales de Marruecos. El 30 de julio, correspondiente al Día de la Fiesta del Trono, aparecía mencionado como una de las fechas consideradas relevantes.

Molina sostuvo que el contenido vuelve a alimentar la discusión sobre si las autoridades españolas habían recibido información suficiente antes de los acontecimientos. En ese sentido, resumió su interpretación con una frase: "Los avisos estaban".

Una renuncia y una disputa dentro del Gobierno

El corresponsal también informó sobre la renuncia del jefe de gabinete del delegado del Gobierno en Ceuta. Según Molina, la salida se produjo después de que el delegado negara haber recibido información previa sobre lo que podía ocurrir.

El funcionario que renunció habría sostenido una versión diferente: que sí había advertido al delegado. Para Molina, esta contradicción constituye uno de los nuevos elementos que profundizan las dudas sobre el manejo de la información antes de la crisis.

Además, el corresponsal relató que el presidente de Ceuta afirmó haber solicitado refuerzos a Madrid alrededor del 27, incluyendo tropas, policías y guardias civiles. Según ese testimonio, desde la sede del Gobierno español le habrían respondido que la situación estaba bajo control y que se trataba de una "tormenta de verano".

Incendios, denuncias y reclamos sanitarios

La crisis también tuvo consecuencias dentro de la ciudad. Molina mencionó 27 agresiones sexuales, 54 robos con violencia y más de diez vehículos incendiados desde el comienzo de la situación que viene siguiendo el programa.

El corresponsal también describió un incendio de grandes dimensiones en una zona industrial donde había asentamientos de inmigrantes. Según explicó, las causas continuaban bajo investigación y circulaban distintas versiones sobre el origen del fuego.

A esto se sumaron otros focos de incendio y un episodio anterior en un monte, donde se encontraron indicios de que personas que se encontraban allí estaban acampando. Molina también mencionó el hallazgo de tres casos de tuberculosis, uno de ellos correspondiente a un ciudadano de Ceuta.

De acuerdo con su relato, médicos de la ciudad comenzaron a reclamar más recursos, implementos y servicios para afrontar las consecuencias de la situación.

Nuevas convocatorias para el 20 de septiembre

Molina advirtió que la tensión podría volver a crecer debido a la actividad en redes sociales. Según indicó, circulan convocatorias para un nuevo acercamiento hacia la frontera de Ceuta el 20 de septiembre.

Al mismo tiempo, el corresponsal señaló que ciudadanos ceutíes comenzaron a difundir una convocatoria propia para concurrir a la frontera durante esa misma jornada. "Realmente está muy complicado el tema", sostuvo al describir el escenario.

La tensión entre España y Marruecos

Consultado por la posición del Gobierno español frente a las declaraciones de Marruecos, Molina señaló que la respuesta más contundente había surgido desde la oposición. En particular, mencionó al Partido Popular, que volvió a responsabilizar al Gobierno por la situación.

El corresponsal sostuvo que desde el Ejecutivo no había habido una aclaración sobre las versiones difundidas y planteó que la posición marroquí podía interpretarse como un contraataque político y propagandístico.

En ese marco, Molina vinculó también el conflicto con otras cuestiones previamente discutidas en el programa, entre ellas el Mundial. Ante la afirmación de Jorge Elías de que se trataba de una provocación, el corresponsal respondió: "Es una provocación. Una más".

La población de Ceuta y el reclamo de los migrantes

Uno de los puntos destacados por Molina fue la composición de la población de Ceuta. Según indicó, alrededor del 45% de sus habitantes son árabes y básicamente de origen marroquí, por lo que los efectos de la crisis también alcanzan a ciudadanos españoles de esa comunidad.

El corresponsal remarcó que esta población también participa de los reclamos y no está conforme con la situación. De esta manera, planteó que el conflicto no puede entenderse únicamente como un enfrentamiento entre españoles y migrantes recién llegados.

En esa línea, Jorge Elías sostuvo que no todos quienes llegaron a Ceuta deben ser considerados invasores. El conductor planteó que algunos fueron atraídos mediante información difundida por redes sociales y boca a boca sobre una supuesta frontera abierta, alojamiento, comida y posibilidades de trabajo.

La hipótesis de una guerra híbrida

A partir de esa situación, Marcelo Molina introdujo el concepto de guerra híbrida. Según explicó, la expresión se utiliza para describir estrategias de desestabilización que no requieren un ataque militar convencional.

Molina mencionó como ejemplos el uso de flujos migratorios, ataques cibernéticos, redes sociales e infraestructura energética o de agua potable. Según su análisis, distintos sectores europeos consideran que algunas de estas herramientas pueden formar parte de una estrategia de presión.

Sin embargo, el corresponsal señaló que España enfrenta dificultades para atribuir públicamente este tipo de estrategia a Marruecos. "España no lo puede decir porque sería entrar en conflicto serio con Marruecos", sostuvo.

La mirada sobre Marruecos y el temor a expresarse

Juan Luis Francia incorporó otra perspectiva al debate al referirse a las razones por las que muchos jóvenes marroquíes buscan abandonar el país. Según contó a partir de sus propios viajes, observó un fuerte temor entre ciudadanos cuando preguntaba por la situación política y el rey.

Francia relató que algunas personas le hablaban de la existencia de "chivatos", en referencia a individuos que podrían estar infiltrados en la población y denunciar comentarios políticos. A partir de esas experiencias, sostuvo que el problema no se reduce al malestar económico.

"Hay una situación verdaderamente, digamos, de una dictadura y de mucho miedo", afirmó el corresponsal, quien agregó que había percibido también temor a expresarse libremente durante sus visitas a Marruecos.

Las críticas a Pedro Sánchez y a los servicios de inteligencia

Hacia el final del segmento, Molina cuestionó especialmente la respuesta política de Pedro Sánchez una vez desatada la crisis. Aclaró que no podía determinar si efectivamente existieron avisos previos, pero consideró que la reacción posterior había sido políticamente muy perjudicial.

El corresponsal recordó que Sánchez había definido inicialmente el episodio como un ataque a la integridad territorial de España. También cuestionó que el ministro del Interior hubiera viajado a Ceuta dos días después y luego se hubiera tomado vacaciones.

Para Molina, esa decisión generó un fuerte impacto en la percepción pública. "En medio de todo eso, irse un mes de vacaciones (...) yo creo que eso fue, quizás, no políticamente, a nivel institucional, para España como país, pero a nivel personal, creo que eso lo va a agradar mucho", sostuvo.

El intercambio terminó con un cuestionamiento sobre el funcionamiento de los servicios de inteligencia españoles. Elías consideró que habían quedado muy debilitados tras el episodio, mientras que Molina señaló que el propio debate deja a España expuesta por las dudas sobre la capacidad de sus organismos de inteligencia.

"España queda muy delimitada como país, porque el propio presidente dice que sus servicios de inteligencia no sirven", afirmó Molina.