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RDC: Amnistía Internacional denunció una red de espionaje de Marruecos contra periodistas, activistas y abogados

En Ronda de Corresponsales (RDC), por +Perfil, el corresponsal en España Marcelo Molina explicó qué revela el informe sobre espionaje a periodistas, activistas y abogados, y cómo repercute en la relación entre España y Marruecos.

Denuncian una red de espionaje de Marruecos contra periodistas, abogados y activistas Foto: Perfil

Una denuncia de Amnistía Internacional volvió a poner el foco sobre las prácticas de vigilancia atribuidas a Marruecos, con acusaciones de espionaje, seguimiento y persecución contra periodistas, activistas, abogados y defensores de derechos humanos. El informe, según explicó el corresponsal de España para Ronda de Corresponsales (RDC), por +Perfil, Marcelo Molina, describe un sistema que combinaría tecnología avanzada con métodos tradicionales de inteligencia.

La denuncia se conoce mientras continúa la tensión en Ceuta, donde fueron censados miles de adultos y menores que ingresaron recientemente, y aumenta la controversia por la próxima visita del rey Felipe VI. En paralelo, el Gobierno marroquí rechazó el informe de Amnistía Internacional y sostuvo que su contenido es falso.

Amnistía Internacional denunció una red de vigilancia marroquí

El informe de Amnistía Internacional, titulado según Molina "El interior de la máquina de vigilancia de Marruecos", expone un sistema que, de acuerdo con la organización, tendría como objetivo rastrear, intimidar, chantajear y silenciar a distintos sectores de la sociedad civil.

Entre los principales objetivos mencionados aparecen periodistas, activistas, abogados y defensores de derechos humanos, tanto dentro de Marruecos como fuera de sus fronteras. El análisis se habría elaborado a partir de investigaciones forenses informáticas, registros filtrados y el testimonio de un agente infiltrado identificado con el seudónimo de Zafir.

Según Molina, el informe sostiene que las autoridades combinarían herramientas tecnológicas con procedimientos más tradicionales. "Combinan herramientas de alta tecnología con métodos tradicionales y bastante sencillos", señaló.

El uso de Pegasus y teléfonos infectados

Uno de los elementos mencionados en el informe es el uso del software de espionaje Pegasus. Molina indicó que la herramienta habría sido utilizada especialmente entre 2017 y 2021, aunque el informe no descarta que continúe siendo utilizada actualmente.

También se denunció la comercialización de teléfonos de segunda mano previamente infectados con spyware. Según lo relatado durante el segmento, algunos comercios que venden estos dispositivos habrían sido utilizados para facilitar mecanismos de vigilancia.

La denuncia también incluye la instalación de micrófonos y cámaras ocultas en distintos espacios, entre ellos dormitorios, oficinas, vehículos y lugares de detención.

Seguimiento físico, escuchas y campañas de difamación

El sistema denunciado no se limitaría al espionaje tecnológico. El informe también menciona seguimientos físicos, escuchas telefónicas e infiltración de cibercafés para intentar alcanzar a personas que escapan de los circuitos tradicionales de vigilancia.

Otra de las prácticas señaladas es el reclutamiento de vecinos como informantes. A esto se sumarían campañas de difamación impulsadas a través de medios considerados afines al régimen marroquí.

Según el testimonio atribuido al agente identificado como Zafir, también existirían irregularidades en los procedimientos judiciales. "Muchas veces las autorizaciones judiciales se redactan a posteriori", afirmó Molina al resumir esa parte de la denuncia.

La denuncia alcanza a personas fuera de Marruecos

El informe también plantea que las prácticas de vigilancia no se limitarían al territorio marroquí. De acuerdo con lo expuesto por Molina, algunos de los objetivos identificados serían personas que se encuentran en el extranjero.

El corresponsal mencionó como antecedente el caso de funcionarios españoles que habrían sido afectados por infecciones de dispositivos. También hizo referencia a funcionarios franceses dentro de este tipo de denuncias.

La secretaria general de Amnistía Internacional, Agnès Colamar, sostuvo, según lo citado durante el segmento, que Marruecos habría adoptado políticas de carácter "tecnoautoritario" para generar un clima de intimidación generalizada.

Marruecos rechazó las acusaciones

La respuesta del Gobierno marroquí llegó después de la difusión del informe. Según Molina, las autoridades desautorizaron el documento y afirmaron que su contenido era falso.

De esta manera, la denuncia de Amnistía Internacional y la respuesta oficial de Marruecos plantean dos versiones contrapuestas sobre el alcance y la existencia de las prácticas de vigilancia descriptas en el informe.

Ceuta ya censó a miles de inmigrantes

En paralelo al conflicto diplomático y a las denuncias de espionaje, la situación en Ceuta continúa generando interrogantes. Según los nuevos datos mencionados durante el segmento, fueron censados hasta el momento 6.600 adultos y 2.200 menores.

De acuerdo con Molina, esa cifra representa más del 10% de la población de Ceuta. El número, además, no incluiría a las personas que permanecen en la zona de la playa del trampolín, donde, según relató, todavía habría miles de personas.

El corresponsal señaló que la magnitud del ingreso de personas dificulta establecer una cifra definitiva. "Seguimos sin saber el número real, pero ya sabemos que son muchos", afirmó.

Crece la tensión por la visita de Felipe VI a Ceuta y Melilla

Otro de los focos de tensión es la próxima visita del rey Felipe VI a Ceuta y Melilla. Según Molina, la Casa Real española informó que esta vez no se comunicará previamente con el rey Mohamed VI para avisarle sobre la visita.

El corresponsal recordó que en 2007, durante una visita del entonces rey Juan Carlos I, sí se había producido una comunicación con la monarquía marroquí. La diferencia en el protocolo actual generó nuevas reacciones en medios marroquíes.

Según lo relatado en el segmento, parte de la prensa marroquí calificó la visita como una provocación e interferencia y cuestionó que el monarca español viaje a lo que considera enclaves marroquíes. La visita está prevista para el 13 y 14 de octubre, un día después del Día Nacional de España.