lunes 19 de abril del 2021
ARTE TANGO Y VANGUARDIA
28-06-2017 10:50

Rovira, una vida para revolucionar el tango

El bandoneonista nacido en Lanús, contemporáneo de Astor Piazzolla, era amante de la buena música y un artista amplio. Legado y homenaje a su obra.

28-06-2017 10:50

El nombre de Eduardo Rovira puede no ser tan familiar como el de Astor Piazzolla, sin embargo este hombre para muchos desconocido, admirador de algunos de los temas del autor de “Adiós Nonino”, tenía claro que ambos apostaban a lo mismo al hablar de "vanguardia" en el género del tango. La publicación hace algunos años de dos de sus obras “A Evaristo Carriego” y “Tango en la Universidad”, exponen en formato físico el registro del talento de este artista. 

Rovira fue el primero en utilizar amplificación electrónica con su bandoneón al incorporarle un pedal wah-wah. Además de añadir una guitarra eléctrica a cargo del compositor Rodolfo Alchourrón.

Beatríz Senra, biógrafa y nuera de Rovira, explica que él mismo decía que su música iba a ser “mejor comprendida dentro de 50 años igual que la de Mahler”. "Comprendía que su música no era para ese momento, porque hoy, son los músicos jóvenes, con un oído más armónico, los que pueden ejecutar la compleja música de Rovira”, explica su familiar. 

Pese a esto, algunos testimonios dan cuenta de una relación un poco tensa entre los dos artistas. Cuando a Rovira le preguntaban sobre su relación Piazzolla durante una entrevista con el diario La Prensa en 1969, sostenía: “Somos distintos, pero necesarios recíprocamente, aunque sea en el término del estímulo. Yo quiero mejorar lo que él hace, como quizás él quiera mejorar lo que hago yo”. 

El periodista Julio Nudler relató en un artículo en Página 12 en el año 2000- con motivo del aniversario de los veinte años de la muerte de Rovira- una anécdota que puede describir con claridad la relación entre los dos músicos: “En diciembre de 1961, Rovira había ofrecido en el aula magna de la Facultad de Medicina de la UBA un recital gratuito a grada llena, desdoblándose entre el bandoneón y el piano. Mezclado entre los estudiantes estaba Piazzolla. Al descubrirlo comenzaron a aclamarlo, como una tribuna futbolera aclama a un ídolo. Rovira lo invitó entonces al escenario y le cedió su bandoneón, en el que Astor improvisó durante unos minutos “Los mareados” y se fue. Rovira retomó entonces su fuelle y se extendió en largas variaciones sobre el mismo tango de Juan Carlos Cobián”

En la misma nota, Nudler publica el testimonio del locutor Oscar del Priore, quien también rememoró una situación, acontecida en marzo de 1966: “Una vez en Gotan, que era un boliche que estaba en la calle Talcahuano, tocaba Rovira. Andaba bien, y se decidió traer a Piazzolla también. Entonces, pusieron a los dos conjuntos. Piazzolla y Rovira juntos, que era un buen golpe publicitario. ... el día del debut, Rovira ya estaba. Fui yo quien los presentó a los dos. ... primero tocó Astor. Rovira estaba ahí sentado en primera fila escuchando. Y la gente esta un poco así alborotada porque era la primera vez que estaban los dos juntos. Termina Piazzolla, y sube Rovira. Entonces, se presenta, y Piazzolla se fue. Se podría haber quedado un ratito… agarró y se las tomó porque ya había tocado. ¡Es que Piazzolla era muy celoso!, y esta anécdota también lo pinta de cuerpo entero a él también”. 

En contraste a esto, Senra refuta esa versión y afirma: “Gotan era un Café Concert, propiedad del Tata Cedron y Cesar Stroscio. Eduardo Rovira era el músico contratado por ellos, como parte del negocio. Astor pidió tocar allí, y los dueños luego de consultarlo con Eduardo, decidieron que tocase una noche: el 8 de marzo. Siendo el músico invitado, volvió a hacer lo mismo. Tocó y se fue, aduciendo un compromiso. Pude averiguar que en realidad se quedó en un bar en la esquina con sus músicos .Si es cierto, era celoso".
 
En un reportaje de mayo de 2017 con el programa Tango Radio Club, emitido por Continental , Roberto Rovira, hijo del músico definió la relación entre su padre y Piazzolla, y descartó que existiera una rivalidad entre ambos músicos: "Astor era Maradona y Rovira, Messi", sentenció. 

“Los dos son grandes, se respetaban y se amaban entre ellos”, agregó. “La Argentina parió dos vanguardistas, uno muy cuidado y otro no. El otro es mi viejo”, concluyó. Aquí, aclara Senra que este “cuidado” al que se refiere su esposo es "a todo un andamiaje montado en Buenos Aires para no dejar que Rovira surja. Los intereses económicos alrededor de Piazzolla, se ocuparon del tema, hasta hoy"

Perfil del músico. Nacido en Lanús en 1925, fue bandoneonista, arreglador y compositor argentino; creador de cerca de 200 tangos. Representó la corriente evolutiva del género sin uso prolongado del contratiempo. Murió en julio de 1980 de un infarto en la puerta de su casa en La Plata. Tenía 55 años. 

El legado de Rovira 

Entre los reconocimientos que se le hacen al artista se encuentra un grupo de músicos de diferentes nacionalidades reunidos en Bruselas, Bélgica. La banda llamada Sonico, en honor a un tema de Rovira, la conforman el argentino Ariel Eberstein (contrabajo), Lysandre Donoso (bandoneón), Stephen Meyer (violín), Anke Steenbeke (piano), Patrick de Schuyter (guitarra). Para 2018, preparan una gira que los llevará por diferentes países, incluida la Argentina y, además, un disco. 

Quinteto Rovirado. Se trata de un conjunto de música formado en el 2015 dedicado a la interpretación y difusión de la música del compositor desde una perspectiva popular y académica. Integran esta formación: Adrián "Guri" Rodriguez (Bandoneón), Diego Ariel Pirrone (Contrabajo), Natalia Calfayan (Violín), Tomás Martín (Cello) y Martín Espada Guerrero (Guitarra).

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