Cuba descartó la posibilidad de remover al presidente Miguel Díaz-Canel para apaciguar a Estados Unidos, dijo el embajador del país ante Naciones Unidas, al añadir que las conversaciones entre ambas naciones deben basarse en el “respeto mutuo”.
Ernesto Soberón Guzmán, enviado de La Habana en Nueva York, dijo al presentador de Bloomberg This Weekend, David Gura, que la nación caribeña no está dispuesta a cambiar su sistema de gobierno pese a un bloqueo petrolero de facto que la ha dejado con dificultades para proveer servicios básicos.
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“Una toma amistosa, cambio de régimen, la remoción del presidente”, dijo Soberón Guzmán el jueves, “están completamente fuera de cualquier diálogo”.
El diplomático agregó que si el presidente Donald Trump concreta sus amenazas contra el país gobernado por el Partido Comunista, ubicado a 145 kilómetros de la costa de Florida, Cuba responderá con firmeza.
“Si alguien intenta invadir Cuba o si alguien intenta una agresión contra Cuba, encontrará a todo un pueblo —10 millones de personas— listo para defender nuestra soberanía, nuestra independencia, sin importar el costo”, dijo Soberón Guzmán.
Trump, envalentonado tras la incursión en Venezuela que capturó al principal aliado de Cuba en enero, ha advertido repetidamente al liderazgo en La Habana que podrían ser los siguientes, al argumentar que el régimen de partido único está al borde del colapso. “Liberarla, tomarla, puedo hacer lo que quiera”, dijo el lunes el presidente de Estados Unidos sobre la isla.

Un día después, el secretario de Estado, Marco Rubio, dijo que las negociaciones entre ambos países no avanzarían a menos que Cuba coloque “gente nueva al mando”.
Los líderes de La Habana, sin embargo, creen que pueden evitar el mismo destino que Nicolás Maduro, quien fue trasladado fuera de Caracas por comandos de Estados Unidos el 3 de enero. “He perdido la cuenta de cuántos presidentes de Estados Unidos intentaron cambiar el gobierno en Cuba”, dijo Soberón Guzmán. “Y todavía estamos aquí”.
Desde que confirmó por primera vez hace una semana que existen conversaciones con Estados Unidos, el gobierno cubano liberó a un pequeño número de presos políticos y ofreció abrir su economía a inversiones de cubanos en el exterior. Sin embargo, Rubio criticó la medida el martes como “no lo suficientemente significativa”.
Las condiciones en la isla son críticas tras años de duras sanciones de Estados Unidos, que se han intensificado bajo Trump. Sin combustible, suministros y financiamiento, la economía cubana está en caída libre y su red eléctrica es extremadamente frágil. El país sufrió un apagón nacional esta semana, al menos el sexto en aproximadamente un año.
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La escasez de electricidad ha provocado la postergación de miles de cirugías y ha dejado a mujeres embarazadas sin servicios básicos de salud, dijo Soberón Guzmán. Aun así, afirmó que su país enfrentará estos desafíos antes que ceder ante Estados Unidos.
“Estamos preparados para enfrentar una situación como esta durante mucho, mucho tiempo”, dijo. “Somos un pueblo resiliente”.
Bajo la presión de Estados Unidos, la isla también se está volviendo cada vez más aislada. Ecuador y Costa Rica rompieron recientemente relaciones diplomáticas, mientras varios países de América Latina y el Caribe han dejado de emplear médicos cubanos, una fuente clave de ingresos para el gobierno en La Habana.
Soberón Guzmán, sin embargo, insistió en que Cuba no está sola. “Como embajador ante la ONU, puedo decir que contamos con el apoyo de la mayoría de los países”, afirmó.
GZ